Your browser doesn't support HTML5 video.

Paro de docentes universitarios en todo el país por reapertura de paritarias
Más de 190 mil docentes de todo el país exigen un aumento del 30% con cláusula gatillo y la reapertura de las negociaciones.

Las cinco agrupaciones gremiales de docentes universitarios del país acordaron el lunes 6 de agosto un paro por tiempo indeterminado tras las vacaciones de invierno en reclamo de condiciones de trabajo y salarios dignos.

"El salario de un ayudante de primera de hasta cinco años de antigüedad está en $ 6.000 de bolsillo, debajo de la línea de indigencia. Son profesionales universitarios que tienen hasta 200 alumnos. Si tomamos el cargo testigo, que suma $ 12.000, tenemos un desfasaje del 100% con la media canasta familiar que reconoce en $ 24.000 la Dirección de Estadísticas de la CABA", explicó Antonio Rosello, secretario adjunto de Conadu (Histórica).

docentes universitarios.mp4
Your browser doesn’t support HTML5 video

Como consecuencia, unos 190 mil docentes que trabajan en 57 universidades nacionales se unieron en una medida de fuerza que exigen un aumento del 30% con cláusula gatillo y la reapertura de las negociaciones.

El porcentaje no es caprichoso: el Gobierno nacional oficializa, mediante los datos del Banco Central, que la inflación anual llegará al 31,8 % pero el techo paritario que intenta imponer no llega ni siquiera a la mitad de ese porcentaje.

En el caso de los docentes universitarios, la propuesta de aumento salarial es del 15% en cuatro cuotas, sin cláusula gatillo.

"Pedimos la devolución de los $4.000 millones, el pago al día y la ampliación del presupuesto que ya quedó obsoleto", enumeró Rosello a propósito del paro docente que afecta a todas las universidades nacionales del país.

Antonio-Rosello.jpg
Antonio Rosello, secretario adjunto de la Conadu histórica

Rosello aclaró que no solo están luchando por un aumento salarial sino también "contra el recorte de 4.000 millones de pesos" y por las obras de infraestructura que "desde marzo están suspendidas" a pesar de tener un presupuesto asignado por el Congreso.

"También las que se financian con créditos externos. Algunas con licitaciones ya aprobadas", agregó el dirigente.

Existen cinco programas del Ministerio de Educación destinados a las universidades que sufren un ajuste de hecho por subejecución. El caso más resonante es el de infraestructura que, en seis meses de 2018, no devengó un solo peso.

"El presupuesto fue hecho con una hipótesis de inflación del 10% y un dólar de $18. Los insumos para investigación y equipamiento médico están dolarizados. Si ejecutaran las partidas que no están enviando, igual no se podrían comprar los insumos para investigación y las prestaciones médicas", precisó Rosello.