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El lado menos conocido de la mejor jugadora de hockey del mundo, Delfina Merino

14 de agosto de 2018

El mensaje tras la eliminación en el Mundial refleja la madurez de la capitana de Las Leonas. Las inquietudes e intereses de quien está por recibirse de abogada. Lo nuevo es su ayuda social: construirá un merendero en Santiago del Estero.

Fue elegida la mejor jugadora de hóckey del mundo y es la capitana de Las Leonas. Pero está claro que hay mucho más detrás del juego, la personalidad y la belleza de Delfina Merino. Se nota en cada pensamiento. En cada palabra. Y en cada acción.

Por eso, hace días, no sorprendió su descargo tras la eliminación argentina en el Mundial. Las Leonas, desde que saltaron a la fama mundial hace 18 años, se han acostumbrado a ganar. De hecho, en los últimos 24 torneos, sólo en dos no llegaron a semifinales y en Londres, justamente, sucedió eso.

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"Con amor y pasión es la única forma de llevar vida de profesionales en un deporte amateur", dice Merino.
"Con amor y pasión es la única forma de llevar vida de profesionales en un deporte amateur", dice Merino.

Delfina, como líder, eligió dar un mensaje maduro y elevado, incluso tomando palabras de Marcelo Bielsa, para explicar lo que sentía tras la caída en cuartos. “Me pareció interesante el mensaje que compartimos entre todas y decidí transmitirlo así. Personalmente creo que nos fuimos demasiado temprano, que estábamos para mucho más, pero a la vez siento que somos un equipo joven que debe tomar esta experiencia y usarla para crecer. No nos debe cambiar esta derrota. Sobre todo porque detrás de Las Leonas hay personas con valores y mucho amor y pasión por lo que hacemos”, asegura.

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Podría citar muchas frases pero a veces lo mejor es escribir desde el corazón. Siento una gran tristeza por cómo termino este mundial para nosotras, estoy convencida que este equipo estaba para mucho más, pero las reglas del juego son así. No somos las mejores cuando ganamos ni las peores cuando perdemos, somos un equipo que tiene una historia y somos las primeras en querer revalidarla y llevar a la Argentina a lo más alto, por el pais y tamb por nosotras. Fue muy dura la preparación, de entrenamiento tras entrenamiento, dobles turnos con lluvia o calor siempre seguimos, haciendo malabares para poder seguir estudiando nuestras carreras, sin dejar nunca a nuestros clubes de lado y muchas veces perdiendo nuestra vida social para así al día siguiente estar impecable para seguir entrenando. Viendo el esfuerzo y talento de este equipo nos ilusionamos, por eso hoy el resultado duele más porque todos sentimos el crecimiento. Hace poco alguien me dijo que por mucho amor que se le de a un bebé este tarda en nacer 9 meses, por eso siento que hoy lo nuestro es solo una cuestión de tiempo. Sumamos una gran experiencia, deberemos aprender de esta y no tengo dudas que EL momento ya va a llegar. Estoy orgullosa de mis compañeras, porque es fácil estar juntas cuando las cosas salen bien el desafío es seguir haciéndolo cuando se ponen complicadas. Y así lo hicimos, capaz después de perder los cuartos de final fue con menos charla, menos risas, pero la tristeza y desazón la supimos llevar unidas, entre miradas, abrazos de chicas a grandes, de grandes a chicas, simplemente sentadas hombro a hombro, y eso me da paz y orgullo. Vamos por el buen camino, no vamos a dejar de soñar ahora, mi fe en este equipo sigue intacta. No quiero dejar de agradecer a los que dieron todo y más por estos colores, tamb a todos aquellos que estuvieron apoyandonos desde Argentina y los que hicieron esfuerzos y vinieron hasta Londres, Gracias!!! Y una mención especial a cada una de nuestras familias, siempre al pie del cañon con el solo fin de querer vernos sonreír. Será cuestión de recargar pilas, seguir seguir y seguir! Solo fracasa el que deja de intentarlo! Argentina ❤️

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Justamente Merino creo que éstos son pilares invisibles de dos décadas de éxitos. “Sin amor y pasión, es imposible. Nosotros llevamos una vida de profesionales en un deporte amateur. Hacemos malabares para seguir con nuestras carreras y estudios, nunca dejamos de lado nuestros clubes y muchas veces perdemos momentos de vida social en pos de priorizar el descanso y la camiseta. Me gusta poder expresarlo y que no sólo sea siempre en base de resultados. Somos las primeras en querer ganar todo y revalidar la historia, pero a veces no se puede. Y creo que el camino que se transita es tan importante como el resultado en sí”, analiza con sabiduría quien ha asumido buena parte del liderazgo tras el retiro de Lucha Aymar.

“El liderazgo es compartido porque una jugadora no podía cubrir la ida de Lucha. Yo, más que nada, siento que debo ensamblar bien las edades, darles confianza a las más chicas y estar ahí por si me necesitan. Y más que nada transmitir con el ejemplo, para mí la forma más fácil de que lleguen los mensajes”, explica.

Para captar la totalidad de Delfina, lo que hay detrás de quien fue elegida hace meses la mejor jugadora del mundo, hay que bucear en sus inquietudes e intereses. Por caso, hace años que Merino estudia una carrera universitaria (Abogacía) a la par de jugar al hóckey. “No es nada fácil hacer ambas cosas pero por suerte me queda poco para recibirme. He tenido que llevar libros a las giras para poder estudiar y he cursado materiales entre los turnos de entrenamientos o, cansada, luego de algunos. Pero vale la pena. En mi casa siempre me inculcaron la importancia del estudio y lo comprobé: te abre mucho la cabeza, te hace conocer personas y te da otras herramientas para la vida”, comparte.

Pero a Delfina le faltaba algo. “Hace rato venía pensando cómo poder ayudar a la gente y no se me ocurría cómo hasta que me crucé con la Huella Weber”, explica.

Delfina Merino

La Leona habla del programa social de Weber Saint Gobain, que tiene a varios de los mejores deportistas olímpicos con el fin de dejar una huella en la sociedad. “Era justo lo que necesitaba, que me ayuden a ayudar”,dice.

En este caso, Delfina eligió el Hogar Las Trincheras, en Icaño, Santiago del Estero. “Es muy loco cómo se dio todo. Un día me junto a comer como mi papá y le cuento la idea. Justo él venía de cortarse el pelo y el peluquero le había contado que estaba juntando ropa para ayudar a un merendero muy carenciado de Santiago. ‘Tu lugar a ayudar tiene que ser ése’, me dijo papá y yo me emocioné mucho, porque el destino me lo había puesto ahí… Hoy el lugar tiene apenas una tabla de madera bajo un árbol donde algunos días dan almuerzos y meriendas para 130 personas. Mucha gente depende del comedor aunque sea para alimentarse un par de días a la semana”, cuenta.

Delfina Merino
Delfina en Santiago del Estero
Delfina en Santiago del Estero

Ahí se construirá un hogar desde cero que incluirá educación agrícola, médica, sanitaria y de oficios. “Tengo una satisfacción y orgullo extremo por poder hacerlo”, cierra ella desde Santiago, donde viajo para dar el puntapié al proyecto.