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El desplome de la industria

Por: Fernando Alonso
16 de agosto de 2018

La industria se desplomó -5,2% en junio respecto de mayo y -8,4% en la comparación con el mismo mes de 2017, según los datos elaborados por la Unión Industrial Argentina. En junio empezó a pegar la crisis cambiaria que arrancó en abril y se profundizó en mayo y retomó fuerza la semana pasada.

Todavía no hay datos de lo que pasó en la industria, ni en el resto de la actividad, el mes pasado, pero todo indica que fue peor que junio y cada vez más lejos de los números de 2017, cuando parecía que la administración de Mauricio Macri encontraba una senda de crecimiento alimentada con políticas expansivas que fomentaron el consumo interno pero que terminaron abruptamente el día de las elecciones legislativas para dar paso a una profundización de un modelo neoliberal en lo económico y cercano a lo represivo en lo político.

El empleo registrado en el sector manufacturero presentó en mayo 2018 (el último dato disponible) caída mensual de 0,3% con respecto al mes anterior, lo que representa la destrucción de 3.379 puestos de trabajo siendo el sexto mes consecutivo de caída intermensual. En la industria, se registraron 21.255 trabajadores formales menos que en el mismo mes del año pasado y 54.422 puestos menos que en mayo de 2016 (-4,4%).

En los números globales de empleo, todavía hay creación neta de puestos de trabajo, aunque por debajo del crecimiento de la población económicamente activa lo que se refleja en el incremento de la desocupación y subocupación (el último dato del Indec reveló 9,1% de desocupación y 9,8% de subocupación) pero con una característica: se destruye empleo de calidad (mejor remuneración y aportes sociales) y se lo reemplaza por empleo de baja calidad (menor pago en los servicios o monotributistas que esconden relación laboral).

El clima de recesión en la economía que reflejan los números de la industria se agravó por la famosa sequía del campo. En el Palacio de Hacienda apuestan a que la actividad agropecuaria muestre un repunte en el último trimestre y permita cerrar los números del año con un crecimiento de la economía, algo que es puesto en duda por el consenso de los economistas.

Lejos de la preocupación por los trabajadores y las familias, el problema de Hacienda es encajar los números en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. A esta altura, ya parece inevitable que tengan que pedir el primer "waiver", un perdón por el desvío de las metas. En el acuerdo se estableció un escenario positivo con crecimiento de 0,4%, inflación de 27% y reservas internacionales en u$s65.500 millones. Ya hay dudas de alcanzar el piso fijado en el escenario adverso: recesión de 1,7%, inflación de 31,7% y piso de reservas internacionales de u$s54.300 millones.

Pero el equipo de Nicolás Dujovne en Hacienda no pierde las esperanzas: cada día toma una nueva medida de ajuste que aleja más la reactivación y profundiza el drama social. Y Luis Caputo en el BCRA encontró una alternativa para conseguir dólares: pedirle prestado a China, parece que no fueron muy ingeniosos en la búsqueda de recursos.

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