El cepo al crecimiento

Por: Fernando Alonso
23 de agosto de 2018

La actividad económica se desplomó en junio. En la calle ya se había notado. Pero los números del Indec fueron más contundentes de lo esperado. Cayó 6,7% comparado con el mismo mes del año pasado y 1,3% con respecto a mayo. Fue la tercera caída mensual consecutiva y cerró el primer trimestre de recesión. No fue la lira turca, tampoco la tasa de la FED ni las guerras comerciales de Donald Trump ni el desplome del real. Tampoco fue la investigación de corrupción derivada de las fotocopias del cuaderno de Oscar Centeno. La raíz de la recesión de la economía argentina está en la escencia del modelo de capitalización financiera que implementó la administración de Mauricio Macri en diciembre de 2015.

La recesión, la segunda en la gestión de tres años de Macri, llega acompañada de un proceso inflacionario que está licuando el poder de compra de los salarios, jubilaciones y planes sociales y está generando un brutal cambio de los precios relativos que dejará una economía bimonetaria: los precios expresados en dólares a valores internacionales e ingresos de trabajadores y jubilados en pesos devaluados.

Ese cambio se observa en los sectores que crecieron y los que cayeron en el nivel de actividad en junio. La intermediación financiera subió 4,6%; la explotación de minas y canteras, 4,9% y la generación de Electricidad, gas y agua, 4,3 por ciento. Hubo en junio una salvedad: la actividad en agricultura, ganadería, caza y silvicultura (así lo refleja el Indec) se desplomó 31% por la sequía que afectó al campo. De otra manera, ese también sería un sector beneficiado por el cambio de modelo. Algo similar ocurre con el rubro Hoteles y restaurantes que cayó 2,5%: el efecto de la devaluación del peso todavía no atrajo a los turistas extranjeros y mientras tanto impacta la caída de ingresos en la sociedad. En cambio, la retracción en industria manufacturera de 7,5% está en la escencia del modelo: ¿para qué producir en el país lo que se puede comprar en el exterior más barato?.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló este jueves que el haber mínimo de las jubilaciones perdió 8,5% en la comparación entre el promedio del poder adquisitivo de 2015 y el de los años 2016/2017/2018. Son casi 740 pesos mensuales, considerando la jubilación mínima de 8.636 pesos en septiembre de 2018. Medida en dólares, está en el punto más bajo de los últimos cinco años, 229 dólares. En el caso del Salario Mínimo, Vital y Móvil, en promedio, la pérdida de poder adquisitivo del período 2016 a 2019 alcanza 9,65%; es decir algo más que 1.030 pesos mensuales.

El ajuste del gasto público que lleva adelante el Gobierno, combinado con la pérdida de ingresos privados anticipan una recesión más extensa que la registrada en el primer año de la gestión de Macri y que provocó una caída de 4,5% del PBI.

El Presidente puede culpar a los cuadernos y a las tormentas, pero la esencia de la recesión está en el modelo que permitió la fuga de 20.027 de dólares millones en lo que va del año y 54.150 millones de dólares desde diciembre de 2015. Fueron todos dólares generados con endeudamiento, que tendrán que ser pagados en los próximos años poniendo un cepo a la capacidad de regenerar crecimiento en el país.