Tres jueces se negaron a investigar la denuncia de Oyarbide y ahora lo hará Bonadio
El ex magistrado denunció "aprietes" de referentes del anterior gobierno para cerrar una causa por enriquecimiento ilícito que lleva adelante contra los Kirchner.

La Cámara Federal tuvo que resolver un conflicto que se suscitó entre varios jueces que rechazaron investigar una denuncia que hizo el ex juez Norberto Oyarbide sobre supuestos “aprietes” que habría sufrido.

Quien deberá investigar esa denuncia es nada menos que el juez Claudio Bonadio a cargo de la causa principal de los cuadernos de las coimas, según lo definió un camarista.

Pero antes de que la denuncia de Oyarbide quedara en manos de Bonadio, la misma pasó por otros colegas que la rechazaron por distintos motivos.

Por sorteo recayó primero en el juzgado a cargo de Luis Rodriguez, quien se inhibió por su relación con una de las personas nombradas por Oyarbide, Javier Fernandez, miembro de la Auditoría General, señalado como el operador del gobierno anterior en la justicia.

Un nuevo sorteo hizo que el caso recayera en Bonadio, éste se excusó al señalar que él tiene a su cargo la denuncia madre por los cuadernos. Luego la presentación pasó para el juzgado a cargo de Sebastián Casanello.

Este último juez rechazó la inhibitoria de Bonadio y el planteo fue la Cámara Federal.

Finalmente el camarista Martín Irurzun sostuvo que “no se observa de qué modo” la intervención de Bonadio en el expediente de los cuadernos, “puede conllevar una eventual actuación alejada de la equidistancia” de la denuncia de Oyarbide. Por lo que finalmente Bonadio también deberá investigar la denuncia de su ex colega.

Oyarbide responsabilizó por los presuntos aprietes al ex espía Jaime Stiuso y al auditor de la AGN por el PJ Javier Fernández, sindicado como el operador del kirchnerismo en la Justicia.

De acuerdo al ex juez, “esa gente le pidió en nombre de Néstor Kirchner y de Cristina Kirchner, que querían celeridad”, para resolver las causas en su contra.