El BCRA volvió a cambiar la estrategia para frenar al dólar
CHAPA FERNANDO ALONSO FIRMA

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a cambiar este miércoles la estrategia para contener el precio del dólar y frenar otra escalada como la que empezaba a insinuar. Primero hizo una subasta de 100 millones de dólares, el mecanismo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que se supone introduce mayor transparencia al abrir una puja entre los bancos compradores de tal manera de saber quién, cuánto y a cuánto compró.

Después del mediodía y frente a una divisa que no se estabilizaba, el presidente del Central, Luis "Toto" Caputo, volvió a la tradición de vender en el mercado esta vez por 135,1 millones de dólares. Además, también ofreció contratos a futuro aunque no informó ni el monto ni el valor que estableció lo que debería ser una pista de a cuánto quiere el Gobierno que se negocie la divisa.

Toda esta operación para contener el precio del dólar se llevó adelante mientras en Washington el ministro Nicolás Dujovne y el vice del BCRA Gustavo Cañonero negociaban con la línea técnica del FMI el nuevo acuerdo para acelerar el desembolso de los 50 mil millones de dólares y tenerlos disponible el próximo año. Como a lo largo de la semana, otra vez voceros de la adminsitración Trump transmitieron la confianza en la gestión del presidente Mauricio Macri, y hasta hicieron trascender la posibilidad de un crédito directo del Tesoro de los Estados Unidos por 5 o 10 mil millones de dólares que el ministro Dujovne después negó pero que quedó instalado como parte de los acuerdos globales.

También Earl Anthony Wayne, ex embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, difundió una columna de opinión con críticas y acusaciones de corrupción a las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner, y una fuerte defensa del presidente Macri. Una injerencia no muy distinta a la del actual embajador, el texano Edward Prado, cuando avisó que venía al país a ayudar a la Justicia.

La corrida contra el peso está cerca de cumplir cinco meses. Se cobró la presidencia de Federico Sturzenegger (probablemente el mayor responsable de la crisis y gestor de una deuda de 1,2 billones de pesos para el exclusivo beneficio de la timba financiera que todavía desdestabiliza al país) reemplazado Caputo, por "el Messi" de las finanzas, y probablemente a la vuelta de Washigton también la del ministro Dujovne si Carlos Melconian considera que ya está preparado para asumir la conducción de la economía. Todo como parte de una gran interna que nunca terminó de definir un ganador y de marchas y contramarchas, el famoso "me equivoqué, lo reconozco y lo corrijo" que desorienta a los mercados.

Dujovne y Cañonero tienen la misión de traer confianza desde Washigton en la forma de un gran paquete de ayuda del FMI que despeje las dudas sobre la capacidad de pago del país de los vencimientos de la deuda de este y el próximo año. Debería estar cerrado esta semana y aprobado por el directorio del FMI en quince días. Es difícil saber la letra chica que se negocia, pero seguramente incluye la obligación del Gobierno de lograr apoyo de la oposición para la sanción del Presupuesto 2019. En la Casa Rosada y entre los gobernadores se habla de un acercamiento. No está claro ya cuán cerca están, solo que hace tres semanas que lo dicen y no hubo nada para mostrar.

La forma de medir el éxito de Dujovne y Cañonero será la estabilidad que logren la cotización de los títulos públicos (que refleja el riesgo país) y de las ADR (acciones) de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street y el freno a la depreciación del peso. Por ahora no lo lograron.