Comienza el juicio al carnicero que mató a un delincuente en Zárate
En 2016 Daniel Oyarzún persiguió y mató al delincuente que lo robó en su local. En medio del debate por la legítima defensa, Macri salió a defenderlo.

Sucedió hace casi dos años, el 13 de septiembre 2016 en la localidad bonaerense de Zárate. El carnicero Daniel Oyarzún se subió a su Peugeot 306 e inició una frenética persecución. Brian González, de 24 años, le acababa de robar 5 mil pesos en su local y huía en moto. Oyarzún logró alcanzarlo y le tiró el auto encima, lo atropelló y lo aplastó contra un poste de alumbrado público. González murió pocas horas más tarde en el hospital.

Oyarzún comenzará a ser juzgado este lunes acusado de haber cometido un homicidio simple. El proceso se ralizará a través de un juicio por jurados y se espera que el jueves, cuando se cumplan dos años del asesinato, se conozca el veredicto.

Durante el desarrollo del juicio, el jurado popular compuesto por 6 hombres y 6 mujeres deberá evaluar las tres opciones posibles que se presentarán durante el debate.

Una de las opciones es encontrarlo culpable por el delito de homicidio simple que contempla una pena de hasta 25 años de prisión. Otra posibiidad es que lo encuentren culpable por exceso en la legítima defensa o que se llegue a un veredicto de no culpabilidad en caso de entender que el acusado actuó en "legítima defensa".

El caso de Oyarzún ocurrió apenas unos días después de otro de similares características. En San Martín el médico Lino Villar Cataldo salió armado de su casa cuando vio que un delincuente intentaba robarle el auto y sin mediar palabra lo mató de cuatro tiros.

En ambos casos desde el gobierno de Mauricio Macri salieron presurosos a defender a los asesinos alegando que habían actuado en legítima defensa y alimentaron por aquellas semanas el debate en torno a la legitimidad de la justicia por mano propia. En el caso de Oyarzún incluso del presidente de la Nación llegó a decir, aun cuando la justicia no se había expedido, que el carnicero "es un ciudadano sano y querido que debería estar con su familia, tranquilo".

Una postura similar tomó en el caso Chocobar, efectivo de la policía local de Avellaneda que mató por la espalda a un delincuente en plena fuga y al que recibió en Casa Rosada y trató como un héroe.