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Mostró su historia para apoyar a otros con problemas para ser papás y murió en la cesárea

17 de septiembre de 2018

Tras dos embarazos fallidos, Vanessa Fernández Arango apeló a la ferlilización in vitro. A las 38 semanas se desvaneció y entró en paro.

Una pareja de españoles se casaron en 2016, querían tener hijos pero a Vanessa le quitaron las trompas de falopio. Entonces apelaron a la fertilización in vitro. Durante el embarazo ella abrió una cuenta de Instagram “con la idea de intentar ayudar a mujeres que estuvieran pasando por nuestra misma situación o similar”, explicó Jonathan. Pero ella murió durante la cesárea.

Vanessa Fernández Arango había tenido dos embarazos ectópicos, cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del útero, pero gracias a la inseminación artificial quedó embarazada. “Este es el principio del fin. El principio de sentir la vida y el fin del sufrimiento”, puso emocionada.

Había decidido compartir su embarazo con otras parejas con problemas para concebir pero 38 semanas después, su marido anunció que ella murió durante la cesárea.

“Soy el marido de Vanessa, en urgencias le han hecho una cesárea de emergencia. El niño está en la Unidad de Cuidados Intensivos, ella ha fallecido. Comprenderán que cierre esta cuenta, gracias por hacer reír a mi mujer”, escribió devastado Jonathan García.

Esa mañana la mujer se desmayó mientras desayunaba, cuando llegó al llegar al hospital le practicaron una cesárea de emergencia y tuvo un paro cardíaco.

“No tengo palabras suficientes para describir lo maravillosa que era. Era única, la mejor amiga, hija, compañera, esposa y seguro que hubiera sido una gran madre”, afirmó Jonathan al diario El Mundo.

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