Marquitos Di Palma, en la mira de La Cámpora: "Este pibe no entiende nada"

21 de septiembre de 2018

Desde su llegada a la Legislatura, allá por diciembre de 2015, la figura del ex piloto de TC generó cierta resistencia en los jóvenes camporistas, quienes le reprochan su estrecha relación personal con Daniel Scioli.

Marcos Di Palma no logra hacer pie dentro del bloque de Unidad Ciudadana en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. O al menos, eso hace suponer el constante ruido que permanentemente genera su figura, entre los representantes de La Cámpora, kirchneristas de paladar negro si los hay.

Desde su llegada a la Legislatura, allá por diciembre de 2015, la figura del ex piloto de TC generó cierta resistencia en los jóvenes camporistas, quienes le reprochan su estrecha relación personal con Daniel Scioli, el último candidato presidencial del propio kirchnerismo.

Pero Di Palma, que parece haber trasladado a la política toda su estirpe de provocador que mostró en el automovilismo, lejos de disciplinarse, continuó mostrándose con la personalidad que lo caracterizó durante toda su vida pública.

"Este pibe no entiende nada. Se piensa que llegó a la banca de diputado, por su popularidad o por su apellido. Pero no entiende que él le debe todo al kirchnerismo y que fuera de nuestro espacio, no existe¨, se lamentaba días atrás un representante de La Cámpora en off the record, desde su despacho en La Plata, horas después de que Di Palma expresase su ¨orgullo de ser peronista¨, publicando en sus redes sociales una foto de su padre –el recordado Luis Di Palma-, junto al ex presidente Eduardo Duhalde.

Es que, como buen outsider, Marquitos le otorga a la ¨disciplina partidaria¨, un valor mucho menor que el que representa para la política tradicional. De allí que una de las principales quejas del camporismo, siempre en privado, es que el ex corredor no esconde su apoyo al intendente de Arrecifes, ciudad natal de la dinastía Di Palma, Javier Oleata (Cambiemos): ¨Los dos queremos lo mismo, lo mejor para Arrecifes; y cada uno desde su función trata de aportar lo que puede¨, dijo Di Palma días atrás en una radio local.

La tensión pública del kirchnerismo con Di Palma había crecido semanas atrás, en el marco del debate por el aborto, cuando declaró públicamente en contra del proyecto que trataba el Congreso y lanzó: ¨Es muy fuerte darles permiso para que culeen y luego se los saquen¨.

Parece que así como era en las pistas, Marquitos no conoce de disciplinas impuestas y maneja su carrera –política en este caso- como su intuición le va marcando. Y, también mostrando una continuidad, La Campora vuelve a mostrar la capacidad de desatar toda su furia contra alguien que ponga en crisis el modelo de conducción verticalista que, aún hoy lejos del poder, sigue reinando en su espacio político.

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