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"Doctrina del shock", el editorial de Julián Guarino que revela la crisis como "excusa" del ajuste

12 de octubre de 2018

En la habitual columna de Recalculando, por C5N, el periodista analizó la serie de medidas que tomó el Gobierno, que llevaron a una espiral descendente que terminó con el acuerdo con el FMI.

Julián Guarino eligió la obra de Vladimir Nabokov Invitado a una decapitación, la historia de un hombre que vive alterado esperando a que lo ejecuten, para analizar las dosis de shocks que se sucedieron a lo largo de casi tres años de gobierno de Cambiemos que sirvieron para justificar los sistemáticos ajustes.

En la historia a la que hizo referencia el conductor de Recalculando, por C5N, Cincinnatus C. se desespera por revelar cuándo lo decapitarán. “Elijo pensar que este hombre sufre los embates que le descargan incertidumbre, miedo y que es una estructura burocrática que se encarga de hacerlo, que le descarga shocks”, explicó el periodistas y economista.

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Luego se preguntó si en Argentina no se ha naturalizado la vida cotidiana “con altas dosis de incertidumbre” y “cuánto se parece esto a la ‘doctrina del shock’, cuando los Estados aprovechan las crisis para introducir cambios que de otra manera serían rechazados por una importante parte de la sociedad”.

“Mi hipótesis es que el Gobierno no solo utilizó la crisis para hacer modificaciones profundas de raíz neoliberal, sino que también no ha acompañado esa crisis, si no ha omitido echar mano a herramientas que la podrían haber suavizado y la está utilizando”, advirtió.

Luego recordó que, cuando llegó Mauricio Macri a la presidencia, “arrancó con una devaluación muy fuerte, que genero inflación”, también recordó que “subieron las tarifas, la luz, la nafta y en el medio subieron los impuestos que gravitan en cada una de esas facturas, a eso vino otra tanda hasta que llegamos a esta crisis financiera y se recurrió al FMI”.

“Nos encontramos con una recesión que generó una baja enorme en las expectativas”, apuntó y se preguntó “si no tenemos un Estado que admite una baja intensidad en la democracia, que no garantiza derechos laborales, que se corre de darle a los argentinos incertidumbre en el día a día”.

“El gobierno dio marcha atrás en el aumento del gas en 24 cuotas, pero queda firme la suba del 30%, la reducción en el Presupuesto”, enumeró.

Luego, cerró: “Un Estado no puede manejarse como una empresa, porque los ciudadanos terminamos siendo clientes y usted sabe que si somos clientes de un Estado y nos quedamos sin plata corremos el riesgo de quedarnos sin derechos”.

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