Pedido de liberación, entrecruzamiento de llamadas y denuncia de apriete en la causa de los cuadernos

Por: Vanesa Petrillo
29 de octubre de 2018

El ex funcionario de Planificación Rafael Llorens hizo una dura presentación este lunes ante la Cámara de Casación.

La defensa del detenido ex funcionario de Planificación Rafael Llorens le solicitó a la Cámara de Casación que lo libere en la causa de los cuadernos y denunció que no se usó la misma vara para todos los procesados. En ese sentido, reclamó el entrecruzamiento de llamados de varios funcionarios judiciales y miembros del gobierno nacional.

De este modo, Llorens aseguró que está preso “porque no aceptó someterse a la extorsión judicial ejecutada” por el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. También pidió un entrecruzamiento de llamados y mensajes de los teléfonos del fiscal, el juez, el ministro de Justicia Germán Garavano, la diputada Elisa Carrió, el sindicado operador Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, y empresarios arrepentidos, para demostrar que la causa está “guiada políticamente”.

"Llorens fue abordado por el fiscal Stornelli en medio de uno de esos ablandes a los que fue sometido por el juez Bonadio"

La defensa puso como ejemplos a Paolo Rocca y al primo del presidente Mauricio Macri, Angelo Calcaterra: “En el peligrómetro de entorpecimiento de la investigación, del 1 al 10, están sin dudas en 10 y mi cliente a lo sumo podría orillar un mísero 1".

En su recurso presentado a la Cámara Federal para que Casación conceda la excarcelación, el abogado Mariano Silvestroni rechazó el hecho de que su defendido sigue preso, cuando otros imputados, como Calcaterra, que tienen contactos con la cabeza del Poder Ejecutivo, están libres.

“En el peligrómetro de entorpecimiento de la investigación, del 1 al 10, Rocca y Calcaterra están sin dudas en 10 y mi cliente a lo sumo podría orillar un mísero 1"

La evaluación de los riesgos procesales debe realizarse de forma igualitaria, utilizando la misma vara para todos. Y es por ello que no puede negarse la existencia de un peligro de entorpecimiento respecto de imputados como Rocca (famoso por su mensaje “si siguen molestando con la causa de los cuadernos bajo la palanca de Vaca Muerta”) o Calcaterra (cuyo primo despidió a tres funcionarios de la AFIP porque osaron investigar a ese imputado como derivación de esta causa penal)”, dice la defensa.

Continúa la defensa explicando “si al mismo tiempo se afirma esos riesgos respecto de mi cliente, quien dejó la función pública hace casi tres años (luego de haber ejercido un cargo de importancia media –a diferencia del primo de Calcaterra quien ejerce la cabeza del ejecutivo-), carece de contactos que puedan brindarle algún tipo de colaboración indebida en Comodoro Py, y no es sospechado (como sí los otros) de haber realizado algún acto obstructivo”.

Luego el letrado denuncia ante Casación un hecho grave: “Rafael Llorens fue abordado por el fiscal Stornelli en medio de uno de esos ablandes a los que fue sometido por el juez Bonadio, sin presencia de su defensa, oportunidad en que se intentó sumarlo al coro del arrepentido Centeno. La Cámara Federal no dice nada al respecto. No se hace cargo de la gravedad del suceso ni siquiera para refutar su ocurrencia o su valoración. Un caso de manual de arbitrariedad judicial”.

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