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El sospechoso de matar a la embarazada en un hotel estaría implicado en otras muertes

Por: Bárbara García Crespo
03 de noviembre de 2018

Ariel Norberto García es el principal sospechoso del crimen de Carolina Medina. Los familiares junto con su abogada piden que la causa deje de ser caratulada como homicidio simple y pase a considerar la figura de femicidio.

Las cámaras de seguridad del albergue transitorio “Susurros” en Florencio Varela captaron el momento en el que Ariel se intentó fugar del lugar lo más rápido que pudo. Mientras tanto, en una de las habitaciones del hotel, Carolina Medina, una joven de 25 años embarazada de casi ocho meses, se desangraba tras un ataque sádico.

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Así intentaba escaparse Ariel García tras el crimen de Carolina Medina
Así intentaba escaparse Ariel García tras el crimen de Carolina Medina

Los detalles de la autopsia a la que pudo acceder minutouno.com son escalofriantes: dentro del cuerpo de Carolina los forenses sacaron dos botellas intactas de cerveza de 1 litro. Las lesiones ocasionaron que Carolina se desgarrara y desangrara en muy poco tiempo. No se trató de un juego sexual sino de un brutal femicidio.

Hasta el día de hoy, la causa está caratulada como homicidio simple en concurso ideal con la figura de aborto. Hace una semana los papás de Carolina, Alejandra Leguizamón y Gustavo Medina patrocinados por la abogada Florencia Casamiquela pidieron el cambio de carátula a “homicidio doblemente agravado por su comisión de ensañamiento y alevosía y por mediar violencia de género”, es decir, que se contemple la figura de femicidio incorporada en el Código Penal en el 2012.

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Carolina Medina tenía 25 años y cursaba un embarazo de casi ocho meses
Carolina Medina tenía 25 años y cursaba un embarazo de casi ocho meses

“La violencia desplegada en el cuerpo de Carolina, el desprecio manifiesto hacia un embarazo de siete meses y el sadismo presente en los actos del autor del hecho, nos ponen indubitadamente frente a un femicidio. En efecto, Carolina se encontraba en un estado de absoluta vulnerabilidad frente a su victimario. Éste ejerció un dominio y control absoluto de la situación, infligiendo tormentos inenarrables que debieron provocar un padecimiento y agonía que culminaron en el deceso de Carolina”, dice el documento que fue presentado ante la fiscalía N°3 de Florencio Varela.

La causa estaba en manos de la fiscal Gisela Olszaniecki pero hace una semana dejó el cargo para convertirse en jueza del Juzgado Correccional N° 1, la máxima autoridad correccional del distrito.


La familia de Carolina pide cambiar la carátula a homicidio doblemente agravado por si comisión de ensañamiento y alevosía, y por mediar violencia de género"

El juez de garantías a cargo de la causa, Adrián Villagra, no efectuó el cambio de carátula porque se sospecha que lo dejará en manos de la fiscalía. El problema principal que presenta la instrucción hasta el momento son los tiempos. Es que con la designación de Olszaniecki, la fiscalía general derivó al causa a la Unidad Fiscal N° 7 que todavía no hizo demasiados avances en la investigación.

Por ejemplo, algo extremadamente grave vinculado a las demoras judiciales, es que a la familia de Carolina todavía no le entregaron el cuerpo de Nazareno, el bebé que iba a nacer. “No pudieron despedir todavía al bebé. No se hizo efectiva la entrega ni se hizo una autopsia al cuerpo”, explicó a minutouno.com la abogada defensora de la familia. Alfredo, el marido de Carolina, quiere velar a su único hijo.

El sospechoso, involucrado en otras dos muertes

El principal acusado de asesinar a Carolina estaría involucrado en otros dos femicidios. Uno ocurrió en 2010 cuando García asesinó con un destornillador a una joven de 22 años. La Justicia lo detuvo pero consideró que se había tratado de un acto de legítima defensa porque, según declaró García, la víctima lo había amenazado con un cuchillo para robarle. Sin embargo los familiares de la joven de 22 años aseguran que no tenía antecedentes de robo y sabían que la joven conocía a Ariel.

El otro caso es el de Silvana Miño, una mujer de 28 años que había desaparecido el 13 de enero del 2017 y parte de su cuerpo, porque fue descuartizado, apareció dos meses después cerca de un arroyo en Wilde. Al momento del hallazgo, se pensó que se podía llegar a tratar de los restos de Stella Maris Sequeira, la mujer del abogado Rubén Carrazzone, desaparecida desde diciembre del 2016. Sin embargo, seis meses después, se confirmó que era el cuerpo de Miño. La autopsia determinó que la mujer había muerto entre el 14 y el 15 de enero, un día después de su desaparición.

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La última persona que vio con vida  Silvana Miño fue Ariel Norberto García
La última persona que vio con vida Silvana Miño fue Ariel Norberto García

Ariel Norberto García fue la última persona que la vio con vida a Silvana. Ambos se estaban viendo hacía algunas semanas, según confirmó la familia de la víctima. Fueron juntos a una fiesta en Quilmes y se fueron juntos del lugar. El hombre declaró una sola vez en la causa en la que reconoció haber sido el último que la vio antes de su desaparición, pero dijo que la dejó en la parada de un colectivo después de estar en un albergue transitorio.

La familia de Silvana siempre sospechó de García pero la Justicia no avanzó y la causa sigue impune. Cuando leyeron el nombre de Ariel García en las noticias sobre el crimen de Carolina, no dudaron en contactarse con la familia para contarles sus sospechas. “Si la Justicia lo hubiera investigado quizás este hombre hubiera estado detenido y hoy mi hija y mi nieto estarían conmigo”, dijo Alejandra, la mamá de Carolina.

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Silvana Miño desapareció el 13 de enero del 2017. Sus restos fueron reconocidos ocho meses después
Silvana Miño desapareció el 13 de enero del 2017. Sus restos fueron reconocidos ocho meses después

La semana pasada una amiga de Carolina Medina prestó declaración en la fiscalía donde aseguró que Ariel García ya había intentado seducir a Carolina hace un tiempo atrás pero ella no había accedido. Ambos vivían a una diferencia de dos cuadras. Todavía se desconoce si se fue con él por sus propios medios o si el hombre la interceptó y la llevó por la fuerza.

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