Con profundo dolor, inhumaron los restos de Priscila Leguiza

15 de enero de 2014

El cuerpo de la nena asesinada a golpes y parcialmente incinerada fue sepultado en el cementerio de Avellaneda. La madre y el padrastro siguen detenidos.

El cortejo fúnebre partió a las 11 desde la casa velatoria Santa María, ubicada en Crisólogo Larralde 5342, hacia el cementerio de Avellaneda, lugar donde recibió sepultura.

      Embed

En el lugar se vivieron momentos de mucho dolor por parte de su padre, su abuela materna y sus tios, que aún se encuentran conmocionados por el brutal asesinato. Por el caso, están detenidos su madre, Silvia Lafuente, y su padrastro, Pablo Verón Bisconti.

El crimen de Priscila fue descubierto el martes pasado cuando la policía encontró el cadáver de la niña en un arroyo, con signos de haber sido incinerado y envuelto en una bolsa de residuos.

Los forenses determinaron que Priscila había sido asesinada a golpes y que su cadáver había sido prendido fuego. Mediante el análisis de cámaras de seguridad, la policía estableció que el cuerpo de la niña había sido trasladado en un cochecito de bebé desde su casa hasta el arroyo por su madre, su padrastro y dos de sus hermanos.

Al ser detenido, según fuentes policiales, el padrastro de la niña confesó que él había intentado quemar el cuerpo luego de que Priscila muriera a raíz de una golpiza que le había dado su madre la noche anterior. No obstante, esa declaración, por no haber sido realizada en sede judicial, carece de valor legal y tanto el hombre como la madre de la niña se negaron a hablar a ser indagados en el marco de la causa.

Temas