La conmovedora historia de Luciano Acosta, la revelación de Boca en el torneo

08 de marzo de 2014

El juvenil de 19 años, la gran aparición del Xeneize en este 2014, habló de su infancia y relató los problemas que tuvo con su crecimiento, los mismo que sufrió un tal Lionel Messi.

Fue la gran apuesta de Carlos Bianchi en este verano y no defraudó. Tal es así que se ganó un lugar entre los titulares nada menos que en la Primera División de Boca. Sin embargo, no todo fue tan sencillo en la vida futbolística de Luciano Acosta, la revelación xeneize de sólo 19 años.

Mientras todos se obnubilan con su velocidad, su despliegue y su desfachatez pese a su 1.60 metro, Acosta decidió contar su historia, que encierra una infancia algo traumática con un aspecto no menor en la vida de un futbolista: la altura.

Acosta empezó a jugar en Boca a los 13 años, aunque en algún momento todo se le vino abajo porque tenía serios problemas con su cuerpo, que no crecía a la par del de sus compañeros. "Una vez fui a una doctora y me dijo que no iba a crecer más así que dejé de medirme y de pensar en eso, y me dediqué a lo mío. Trato de aprovechar otras cosas y voy al gimnasio para ponerme bien físicamente", relata el juvenil en una charla con el sitio oficial de Boca Juniors.

El volante, que debutó en Primera en el Superclásico ante River en enero y que ya disputó seis partidos oficiales en este Torneo Final (3 como titular), tuvo su gran chance gracias a la lesión de Juan Román Riquelme y a la partir de Leandro Paredes a Italia, hechos que le abrieron la chance de mostrarse, además de ser uno de los jugadores más destacados en lo que va del año.

"Que Carlos Bianchi me tenga en cuenta también es como un sueño para mí, y que hable muy bien de mí me pone muy contento, me da más ganas de seguir, de salir al otro día y jugar mejor, de seguir entrenando. Me ponen muy contento sus palabras", aseguró sobre el entrenador, para quien sólo tiene palabras de agradecimiento.

Como cada jugador que hace sus primeras armas en el fútbol grande, Acosta tiene sus referentes, y además tiene la suerte de compartir vestuario con uno de ellos. "Tevez, Román y Messi", elige, y sobre Riquelme dijo: "Me da muchos consejos y trato de aprender de él, siempre me alienta para que vaya para adelante y para que esté ahí, al lado de él. Es todo un sueño para mí, nunca me imaginé jugar al lado del mejor y que se me cumpla así tan rápido es muy emocionante".

Lejos de creérsela, el juvenil dejó explícita toda su humildad y devoción para sus compañeros más grandes: "Siempre tratan de aconsejarme, y de decirme las cosas bien y yo las tomo muy bien. Sé quiénes son, qué ganaron, y yo trato de tomar los consejos y llevarlos a la cancha o a la vida cotidiana", afirmó.

Con ese espíritu de potrero a flor de piel, Acosta también hizo tiempo para mostrar todos sus tatuajes, y quizás en uno de ellos esté el resumen de su vida: "Amo lo que tengo y lucho por lo que quiero", se escribió en uno de sus brazos. Clarito.

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