Una nueva casa para Atze, el oso pardo del Zoo de Buenos Aires

20 de marzo de 2014

El animal fue separado de su hermana Barolina, con la que compartía un ambiente aunque salían en diferentes horarios.

La separación física de los ejemplares emparentados permite cumplir con el plan de control y manejo reproductivo, evitando la reproducción consanguínea y habilitando a futuro la posibilidad  de formar nuevas parejas de osos que mantengan la variabilidad genética deseada.

El renovado ambiente, de grandes dimensiones, posee una cascada que es utilizada de forma permanente y permite que el sonido constante del agua minimice los ruidos externos. La nueva casa de Azte tiene abundante vegetación y una gran pileta.

      Oso Pardo

La coloración de la pileta, las paredes y del piso disminuye la intensidad de la luz, lo que reduce la temperatura del ambiente. Además, las ventanas que comunican el recinto con el público tienen vidrios polarizados para disminuir los estímulos visuales provenientes del público.

El traslado de Atze a su nuevo ambiente permitió también realizar controles de salud como parte del plan de medicina preventiva vigente para todos los habitantes del Zoo, que permita seguir de cerca su estado de salud y adecuar la atención a las necesidades específicas de cada animal.

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