Comienzan las obras para construir la terminal de ómnibus en el sur de la Ciudad

06 de mayo de 2014

Con polémicas, en los próximos días comenzará la construcción en Villa Soldati porque el Gobierno de la Ciudad adjudicó la obra a una empresa privada sin licitación.

En los próximos días comenzarán las obras para concretar la terminal de ómnibus en el sur de la Ciudad, que si bien fue un proyecto con el que coincidieron la mayoría de los legisladores, incluso por la oposición, la polémica comenzó con la adjudicación de la obra a una empresa privada sin licitación previa. Además sostienen que se trataría de una "privatización encubierta" del terreno sobre el cual se acentará.

"Fue todo un procedimiento irregular. La empresa ni concursó. Además, el gobierno porteño continúa con la metodología del regalo de los terrenos públicos a privados. Por esta terminal la Ciudad no recibirá ningún ingreso; la compañía sólo pagará por el préstamo que le hace el gobierno", cuestionó el legislador Alejandro Bodart del MST

TIempo atrás Daniel Amoroso había denunciado el origen del proyecto al que había calificado como un "mamarracho hecho a medida de una empresa privada". "En vez de cambiar la zonificación y llamar a una licitación pública nacional e internacional, el gobierno hizo al revés: primero adjudicó la obra a partir de un proyecto privado y después rezonificaron el predio", señaló.

La adjudicación se realizó hace un año atrás a la misma compañía que ejecuta y administra la terminal de Retiro. Las obras comenzarán este mes luego de que la Legislatura porteña aprobara la ley para incorporar la definición de "transporte interjudisdiccional" al Código de Planeamiento Urbano.

La nueva terminal funcionará en un predio de cuatro hectáreas en Villa Soldati situado entre las avenidas Dellepiane y Perito Moreno. Tiene como objetivo desconcentrar las operaciones de Retiro que hoy tiene unos 1800 servicios por día.

Para Graciela Ocaña "hubo una adjudicación directa a una empresa como Terminales Terrestres
Argentina SA
, cuyo dueño, Néstor Otero, estaría fuertemente involucrado en varios hechos de presunta corrupción, en complicidad con el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime".

Con respecto a las denuncias que presentaron desde la oposición sobre la presunta adjudicación irregular, voceros de Desarrollo Económico explicaron que "la concesión de un servicio público solamente puede ser otorgada por aquel poder del Estado que presta dicho servicio y delega la prestación del mismo en un particular, a cambio de un canon y bajo ciertos controles y compromisos de inversión".

Pero en el caso puntual de la terminal de zona sur señalaron que "el gobierno porteño no es el poder estatal que tiene bajo su competencia el tráfico interjurisdiccional [larga distancia]; por ende, no puede concesionar su explotación. En el contrato de leasing se estableció que el único uso al que podrá ser destinado el predio es una terminal de transporte interjurisdiccional. El privado deberá obtener los permisos correspondientes, nacionales y locales, para funcionar. Si no los obtuviera, no puede darle otro destino".

Temas