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¿Por qué la Argentina no caerá en default el lunes aunque los bonistas no cobren?

27 de junio de 2014

La Argentina tiene por delante 30 días, a partir del próximo lunes, para negociar sin caer en default. Aunque el gobierno de Cristina Kirchner realizó el jueves pasado  el depósito de más de mil millones de dólares para pagar el próximo vencimiento de deuda, la decisión del juez de Nueva York Thomas Griesa de congelar el pago a la espera de una negociación que destrabe la disputa entre el país y los fondos buitre no provocará un "default técnico" el próximo lunes tal como no pocos analistas auguraban en los últimos días.

Es que aun cuando el 30 de junio vence el plazo de pago, de acuerdo a las normas financieras internacionales un país deudor de un vencimiento tiene 30 días más, a partir de la fecha de pago prevista inicialmente, para efectivizarlo sin que se lo declare oficialmente en default.

Por esta razón, los bonistas que no cobrarán el próximo lunes, si el escenario no cambia en las próximas horas, podrán realizar reclamos judiciales recién a partir del 30 de julio. Hasta esa fecha la Argentina tiene tiempo de pagar. Mientras tanto, el país se encuentra en una situación de moratoria, el paso previo al default si no cumple con sus obligaciones.

Sin embargo, aquí entran a jugar otros factores. La Argentina ha mostrado voluntad de pago. De hecho realizó el depósito del dinero en tiempo y forma pero es una nueva decisión judicial la que impide que se efectivice el pago. Así, lo que se avizora en el horizonte es una nueva, compleja y probablemente larga batalla legal.

Tras conocerse la decisión del juez Griesa, el diputado nacional y referente de Unidad Popular, Claudio Lozano, advirtió que "los fondos depositados en el Banco de Nueva York, una vez depositados ya no son fondos argentinos. Son fondos correspondientes al Banco de Nueva York, el fiduciaro, cuya responsabilidad por contrato es transferirlos a los agentes depositantes en distintos lugares del mundo para que puedan ser abonados a los diferentes bonistas acreedores de la Argentina. Por lo tanto son fondos del fiduciaro y de los bonistas y, por ende, inembargables por el juez Griesa.

En ese sentido, Lozano señaló que "si el Banco de Nueva York, en razón del fallo de Griesa, no cumple con el contrato que tiene firmado con nuestro país y, por lo tanto, no transfiere los fondos a los bonistas, Argentina debe pedirle la renuncia por incumplimiento contractual y nombrar un nuevo agente de pago, que debería ser el Banco Nación o el Central. Con lo cual, al reemplazarlo estaríamos subsanando el error cometido en su momento al definir como agente a un banco norteamericano que, en el presente contexto, tiene que elegir entre incumplir su contrato o deberle fidelidad al Juez y a la ley norteamericana".

Lo que buscó el juez Griesa al impedir que la Argentina pague el próximo lunes a los bonistas que aceptaron los canjes de títulos de deuda lanzados en 2005 y 2010 es que el país no evada su fallo de 2012, firme tras el rechazo de la Corte Suprema de los Estados Unidos de analizar el caso, en el que ordena pagar en simultáneo a los bonistas reestructurados y a los denominados fondos buitre.

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