Así vive alguien que mató siendo menor

24 de septiembre de 2014

Hace diez años, Rafael Juniors Solich mató a tres compañeros de secundaria en la escuela Islas Malvinas, en lo que se conoció como la Masacre de Carmen de Patagones. Hoy vive en Ensenada con su familia y sus vecinos no saben de su pasado.

"Desde séptimo grado que pensaba hacer algo así", le dijo Junior a la jueza de Bahía Blanca Alicia Ramallo cuando su caso pasó tristemente a la fama como la versión argentina de Bowling For Columbine. El 28 de septiembre de 2004, un joven introvertido y chivo expiatorio del curso sacó el arma que le robó a su padre, integrante de Prefectura y disparó. El resultado: Evangelina Miranda, Federico Ponce y Sandra Nuñez murieron en medio de la balacera; mientras que Pablo Saldías, Rodrigo Torres, Natalia Salomón, Nicolás Leonardi y Cintia Casasola resultaron heridos pero se salvaron de milagro.

En la actualidad, Junior Solich tiene 25 años y pasa sus días entre la casa donde vive con su familia, en Ensenada y la clínica neuropsiquiátrica donde le diagnosticaron "trastorno de personalidad". Casi ninguno de sus vecinos conoce su pasado, a excepción de uno, que dialogó con revista Gente sobre lo difícil que es para la familia mantener este secreto y arrancar de cero: "Cada vez, más gente se está enterando de que el hijo mató a los pibes", manifestó. La historia, emblemática en la historia argentina, ahora es contada en el libro Juniors.

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