-

Tras 16 meses de fricciones, la Argentina vuelve a tener un embajador de EE.UU

01 de diciembre de 2014

El Senado aprobó el pliego de Noah Mamet, propuesto por Obama desde julio de 2013. Está a un paso de llegar a la Argentina. Se espera que relance las relaciones bilaterales, en medio de un clima tenso con Washington.

El trámite para la aprobación de Mamet, de 43 años, comenzó en junio pasado, cuando la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta aprobó su designación por el presidente Barack Obama, quien la hizo oficial el 31 de julio.

Desde entonces, la postulación del candidato de la Casa Blanca para dirigir la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires generó rispideces entre los republicanos, quienes se negaban a aprobar su pliego.

En febrero de este año, Noah Mamet aseguró en medio de un tenso debate con el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, que de ser confirmado, trabajará para "expandir la cooperación" con la Argentina, así como para "profundizar" la relación y "fortalecer los lazos" bilaterales.

Lo que resta ahora es la aprobación total de su postulación por el Senado, que se completará este martes. Mamet es el empresario demócrata, quien participó como recaudador de fondos en la campaña del Partido Demócrata, que eligió Obama para reemplazar a Vilma Martínez, quien dejó su posición desde mediados del año pasado.

Desde entonces, la Embajada norteamericana en la Argentina está conducida por el encargado de negocios Kevin Sullivan, con quien el Gobierno se cruzó por sus dichos acerca de que el país había entrado en default porque no pudo cumplir con el pago de la deuda a los bonistas del canje, a causa del fallo del juez Thomas Griesa.

Las relaciones bilaterales no atraviesan su mejor momento, y la escalada de tensión se dio durante la asamblea anual del Consejo de Seguridad de la ONU, donde la presidenta Cristina Kirchner cuestionó con dureza el accionar de la administración de Obama en la lucha contra el terrorismo internacional.

La jefa de Estado también se quejó por la falta de apoyo de la Casa Blanca en el litigo con los fondos buitre y apuntó contra Obama por respaldar a la Justicia norteamericana al no desestimar las sentencias de Griesa, que impide a la Argentina que cumpla con sus obligaciones.