Un policía negó que TBA haya quemado papeles de la tragedia de Once

06 de enero de 2015

Uno de los últimos testigos que declaró en el juicio aseguró que la empresa de los hermanos Cirigliano no intentó desaparecer pruebas tras el choque del tren Sarmiento.


En las últimas audiencias antes de la feria judicial, se volvió a hablar en el juicio de una denuncia de delegados de Emprendimientos Ferroviarios (EMFER), una de las empresas del Grupo Cirigliano que denunciaron que desde días después del choque del tren contra la estación de Once, fueron quemados miles de documentos que ellos relacionaron con el desvío de subsidios recibidos por Trenes de Buenos Aires (TBA) para ser utilizados en otras unidades de negocios del conglomerado empresario.

El testigo, un ex subcomisario de la Policía Federal, que estuvo en un allanamiento derivado de esa denuncia, descartó esa posibilidad y además explicó que esa documentación que se hallaba en un sótano, para él era irrelevante, y que estaba "comida por las ratas".

Se trata del ex subcomisario de la delegación San Martín de la Policía Federal Luis Alberto Crego Mache quien declaró en la última audiencia del juicio oral que se sigue contra el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, ex directivos de TBA, entre otros acusados.

Para el testigo ese incendio fue consecuencia de "un conflicto gremial". "Se notaba claramente que ahí había un conflicto gremial. Querían dar la noticia en la televisión y me mostraron cosas que no tenían nada que ver con lo que el Juzgado me mandó a secuestrar", dijo el policía ante el tribunal.

Después de la tragedia ocurrida el 22 de febrero de 2012, el juez federal Claudio Bonadio ordenó el allanamiento en la empresa Emprendimientos Ferroviarios, ante la denuncia de trabajadores de la fábrica sobre la supuesta quema de documentación que pudo estar relacionada con el accidente.

Pero el testigo Crego Mache descartó la quema de documentación relevante, al explicar que "había documentación con fecha de 1992 en un sótano, la que estaba en muy mal estado de preservación".

"Vi un sótano todo mojado, sin luz, de muy difícil acceso por una escalera donde había cables sueltos, de hecho teníamos miedo de quedar pegados". "La documentación estaba comida por las ratas, mi apreciación es que si alguien quiere resguardar información no la va a poner ahí", declaró.

Temas