Para arrancar el verano: consejos para conseguir el embarazo

20 de enero de 2015

La probabilidad de conseguir un embarazo en el primer mes de relaciones sexuales sin protección es tan sólo del 20 por ciento. Al cabo de un año, apróximadamente el 85 por ciento de las parejas lo logran, lo que significa que el 15 restante deberían consultar con un especialista en reproducción asistida.

A la hora de afrontar un embarazo es importante tener en cuenta una serie de factores que facilitan la fecundación y el buen desarrollo del mismo durante la gestación, así como el buen desarrollo del futuro bebé. El doctor Juan Ordás, responsable de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, asegura que hay una serie de directrices a seguir cuando se está pensando en ser padres:

Peso

Es recomendable mantenernos en nuestro peso. Lo idóneo es que el índice de masa corporal esté situado entre 20 y 25 kg/m2. Las mujeres que exceden los 25kg/m2 tienen menos posibilidades de embarazo, y, si se consigue, es considerado de riesgo. Las que superan los 35kg/m2 no deberían intentar el embarazo.

Tabaco

Es la adicción que más repercute en la fertilidad. El tabaco contiene más de dos mil sustancias tóxicas que afectan a la fecundidad. Hay investigaciones que demuestran que el tabaco altera la división del embrión en sus primeros estadios, lo que conduce a errores en los cromosomas, con el consiguiente aumento de abortos y de niños nacidos con malformaciones y defectos. Además, altera la calidad del semen reduciendo la cantidad y la movilidad de los espermatozoides. Dichas alteraciones también han sido observadas en los fumadores pasivos.

Alcohol
El abuso del alcohol es causa del conocido como "Síndrome alcohólico fetal". El niño puede nacer con bajo de peso, deprimido, con alteraciones craneofaciales y con retraso del desarrollo psicomotor que puede llegar a retraso mental grave.

Cafeína

Aún no se conoce exactamente el efecto que el café puede producir en la fertilidad, pero su consumo excesivo parece disminuir la capacidad fecundante tanto del varón como de la mujer. En épocas preconcepcionales y durante el embarazo, el consumo deberá restringirse a un máximo de dos tazas al día.

Vitaminas
Es necesario y aconsejable tomar ácido fólico desde un mes antes del inicio del embarazo. Se ha demostrado su efecto beneficioso frente a los defectos de cierre del tubo neuronal del embrión (espina bífida y otras). Cuando queramos intentar un embarazo, debemos evitar la vitamina A o los alimentos ricos en carotenos (Provitamina A), como por ejemplo las zanahorias.

Yodo
Es un micromineral cuya importancia es fundamental en el desarrollo cerebral del embrión y el feto. Determinadas aguas de zonas montañosas suelen ser deficitarias en yodo, por lo que es imprescindible tomar alimentos ricos en este mineral, como pescados o mariscos, o utilizar sales yodadas.

Drogas

El consumo de drogas también tiene efectos adversos para la fecundidad. El consumo de marihuana, por ejemplo, aumenta la esterilidad femenina y disminuye la capacidad fecundante del semen. Este efecto es mucho mayor para la cocaína y la heroína, pudiendo provocar en los recién nacidos un síndrome de privación gravísimo que les puede causar la muerte.

Medicamentos
Algunos tratamientos ocasionales o crónicos, pueden afectar a la fertilidad (por ejemplo antidepresivos, antipsicóticos, hormonas y antihormonas, anabolizantes, etc...). En caso de seguir algún tratamiento y querer conseguir un embarazo es aconsejable consultarlo con el médico.

Estrés
Es cada vez más evidente que el estrés afecta a la fertilidad. Antes de intentar el embarazo es recomendable aliviar todos los factores que lo provoquen. Un embarazo, además, puede agravar aún más la carga estresante.

Vacunas

Antes de intentar un embarazo hay que averiguar el estado inmunitario de la mujer. Hay enfermedades como la rubeola, la varicela, la gripe o el herpes zoster, que tienen consecuencias devastadoras para el feto (aborto, muerte fetal, malformaciones, etc...), por lo que se debe proceder a la vacunación.

Contaminantes ambientales
Las personas que trabajan o tienen un contacto habitual con productos como disolventes orgánicos (tolueno, xilol, benceno, etc.), insecticidas o radiaciones son consideradas de especial riesgo para conseguir un embarazo o llevarlo a término. Antes del embarazo, si es posible, se recomienda un cambio de puesto.

Dieta
La dieta es un factor fundamental para el desarrollo del feto. Una alimentación equilibrada debe incluir: frutas frescas, carnes, pescados, verduras, huevos y lácteos. Hay que evitar las dietas vegetarianas estrictas, aquellas que carecen de principios elementales o de vitaminas. Hay determinadas proteínas (las llamadas proteínas esenciales) que solo se adquieren a través de la dieta. Una alimentación equilibrada debe de contener frutas frescas, carnes, pescados, verduras, ensaladas, huevos y lácteos. No hay que excederse con las grasas animales o los azúcares refinados.

Ejercicio físico
Es siempre recomendable. Ayuda a mantener el peso corporal y mejora el estado de la salud reproductiva. Como cualquier otra actividad tiene sus límites: un hábito de ejercicio extenuante (vigorexia) es altamente perjudicial.

Visita médica preconcepcional
Antes de intentar un embarazo es imprescindible la constatación de que su aparato genital es normal y de que no existe una patología en ese momento (quistes ováricos, endometriosis, infecciones del cuello del útero o de las trompas, malformaciones, etc).

Además, se deberá de hacer una citología cérvico-vaginal para descartar una lesión precancerosa en el cuello del útero o una infección por el virus del papiloma humano. También es importante conocer el grupo sanguíneo y el RH, así como el estado de la inmunidad frente a determinadas enfermedades infecciosas que tienen repercusión en la salud fetal.

Temas