Paso a paso, el desafío de las "toallitas higiénicas femeninas"

Por: Gabriela Lima
02 de julio de 2007


  • Comprar una toallita higiénica es una tarea no apta para indecisos, porque la góndola ofrece precios distintos y calidades insospechadas: ultra-delgadas, con alas, nocturnas o con gel, elegir el producto adecuado no es tarea fácil.
  • Enterate quién ganó el desafío que llevó a cabo minutouno.com entre las toallitas más caras y las más baratas.

Pedirle a un hombre que traiga toallitas higiénicas cuando va al supermercado es enfrentarlo a una tarea imposible si no se le entrega previamente un envase vacío, porque son tantas las variedades, los modelos y los precios que puede llegar de vuelta con cualquier cosa, menos con lo pedido.

La verdad es que hasta las mujeres, entrenadas a la fuerza, pueden quedar desconcertadas frente a la góndola: ultra-delgadas, para cola-less, con alas, nocturnas, con gel o acanaladas, elegir la toallita adecuada no es tarea fácil y no resulta sencillo evaluar si conviene  invertir en las más caras o si es mejor adquirir las más económicas.


Las "alas", los "canales", el adhesivo y la tela que permanece seca en la superficie son algunos de los puntos a evaluar para elegir el modelo de toallita que resulte más conveniente.    


Comencemos por el prinicipio: ¿Qué hay que evaluar a la hora de comprar una toallita higiénica?

- Que tenga un buen adhesivo (y que se quede en su lugar sin destruir la ropa interior cuando la sacamos).



- Que tenga o no tenga alas (depende de cada mujer, pero se supone que las alas ayudan a que se quede en su sitio y evitan los desbordes).



- Que tenga “canales” (supuestamente contienen más).



- Que sea muy absorbente (que retenga el líquido rápido y que contenga suficiente cantidad antes de que sea necesario cambiarla).



- Que tenga una tela que permanezca seca en la superficie, de modo que no se sienta la humedad una vez que la toalla absorbió el flujo menstrual.



Y como la platea femenina duda entre la conveniencia de gastar más o menos en el momento de adquirir el stock necesario para el mes, minutouno.com puso en marcha uno de sus laboratorios para comparar la absorción de dos toallitas: la más cara y la más barata que encontramos en el supermercado.

Aquí, el paso a paso del desafío (ver fotos):

1. Una junto a la otra, las dos toallitas no parecen muy diferentes.



Más allá de las experiencias "de laboratorio", cada mujer debe probar y decidir cuál es su toallita ideal.    


2. Vertemos 50cc de líquido en la toallita más cara, de una sola vez.



3. Hacemos lo mismo con la más barata.



4. Aplicamos un papel sobre las dos y observamos que uno queda tan mojado como el otro.



5. Exprimimos la más cara y comprobamos que no chorrea.



6. Probamos con la más barata, con el mismo resultado.



7. La única diferencia que se observa es la distribución del líquido en el interior del protector: en la más cara la distribución es mucho más pareja que en la otra.


En síntesis –y en el laboratorio-, la rapidez y la capacidad de absorción de una toallita de 4,35 pesos es igual que la de una de 0,99 pesos, sin embargo, la polémica sigue: en la calle hay quienes dicen que las más caras son mejores, a pesar de nuestra experiencia piloto. Ustedes, ¿qué piensan?