"La comisaría 50 pasaba la gorra en el taller clandestino donde murieron dos nenes"

28 de abril de 2015

Así lo aseguró el legislador porteño y titular de la Fundación Alameda, Gustavo Vera. "No se acercó ni un sólo funcionario de la Ciudad para ver qué pasó", explicó.

El legislador porteño y titular de la ONG La Alameda, Gustavo Vera, denunció este martes que la comisaría 50 de la Policía Federal pasaba "la gorra" en el taller ilegal incendiado en el barrio de Flores, donde murieron dos niños, y realizaba "una recaudación mafiosa".

"Yo ya denuncié a la comisaría 50, concretamente a su jefatura, por cohecho", dijo el dirigente social y describió que esa repartición, con jurisdicción en el barrio porteño de Flores, "lo que hace, básicamente, es pasar la gorra todos los meses para proteger esos lugares de esclavitud".

También relató que "unos 50 ó 60 talleristas de la zona quisieron anoche entrar al taller incendiado y llevarse las prendas con marcas falsas" y adelantó que "los padres de los chicos muertos se salvaron porque estaban afuera del taller, los que estaban dentro eran los tíos".

Al respecto, Vera, en declaraciones radiales aseguró que "los sobrevivientes del incendio de ayer están escondidos en otro taller, el que está en Páez 2720, en la esquina de la misma cuadra". "Ayer los periodistas los buscaban y no encontraban...están ahí", señaló.

Vera ironizó al expresar que "ayer escuchaba a (la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia) Vidal decir que es difícil" descubrir a los talleres clandestinos y, sin embargo, "venís a caminar acá (en la calle Páez) y los vecinos te cuentan, te enterás de todo".

En ese sentido, aseguró que "en la misma cuadra hay otros cinco talleres clandestinos" y precisó que están ubicados en "la calle Páez 2710, 2721, 2775, 2796, con salida a otro en Terrada 909, y 2797".

La Alameda había denunciado, el 24 de septiembre último, ante la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), a cargo de Marcelo Colombo, la explotación "esclavista" de personas en 30 talleres porteños, entre ellos el de Páez 2796 incendiado ayer. En el rescate, un policía que acudió al lugar para ayudar en las tareas de rescate sufrió principio de asfixia, por lo que también debió ser hospitalizado.

En el barrio Flores, donde se produjo el incendio mortal, proliferan los talleres textiles clandestinos y, pese a las denuncias de vecinos y ONGs, el gobierno porteño no logra erradicarlos.

La Alameda estimó que hay 3.000 talleres ilegales en los barrios de Flores, Floresta, Parque Avellaneda y Mataderos, donde una gran cantidad de personas con niños son explotadas laboralmente y viven en condiciones de hacinamiento y falta de higiene.