Acusan a extranjeros de colapsar los hospitales públicos

Por: Silvina Herrera
03 de septiembre de 2007


  • La comunidad boliviana en la Argentina es considerada el sector de la población más discriminada en los hospitales porteños.
  • A pesar del bajo presupuesto para los centros de salud de la Ciudad, el prejuicio los señala como responsables de la crisis sanitaria.
  • El especialista en salud del PRO aseguró en declaraciones a minutouno.com que cuando asuma Mauricio Macri se seguirá atendiendo “a todos” por igual.

Los 33 hospitales públicos que funcionan en la Ciudad de Buenos Aires reciben todos los días a miles de personas que no tienen una cobertura de salud, ni obra social ni medicina prepaga, en la mayoría de los casos por no contar con un trabajo formal en la Argentina. 

Este grupo de la población excluido del sistema formal del empleo y la salud en muchos casos pertenece a inmigrantes bolivianos o paraguayos que llegaron al país en busca de un presente digno que les permita alimentar a sus hijos y tener un lugar donde vivir. El prejuicio y el desconocimiento hacen que estas personas deban enfrentar una doble situación de abandono e injusticia: son discriminadas no sólo en el ámbito laboral o en las escuelas, si no también en los hospitales públicos.  

Según una encuesta realizada a habitantes de la Ciudad de Buenos Aires por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), sobre la situación en los hospitales públicos, el 29,8% consideró que se discrimina “poco”, el 23,7% “nada” y el 22,8% “bastante”.  Sobre cuáles son los grupos más afectados por la discriminación, el 55,9% dijo que los inmigrantes bolivianos, el 31,9% los gays, lesbianas y travestis y el 28,3% las personas con discapacidad. 

El INADI no tiene estadísticas concretas sobre la discriminación que sufre la comunidad boliviana en los hospitales públicos. En muchos casos, las víctimas del rechazo no se animan a realizar la denuncia, por temor o por la desprotección en la que se encuentran al no estar en su país.  

La titular del INADI, María José Lubertino, consideró en declaraciones a minutouno.com que “hay un alto grado de xenofobia a bolivianos, porque son muchos los que viven en la Argentina. La discriminación hacia ellos está muy extendida porque es una comunidad muy presente en el país. No importan tanto las estadísticas sino lo que cada uno padece”. 

Los bolivianos que viven en la Argentina son entre 1,5 y 2 millones de personas. Según un estudio del Gobierno, sólo el 7% de la población que se atiende en hospitales públicos porteños tiene nacionalidad boliviana. Sin embargo, un sector de los porteños los responsabiliza “por la falta de camas” o por las deficiencias en la atención, mientras el presupuesto alcanza apenas los 2.000 millones de pesos en la Ciudad. 


 


Uno de los mitos que circulan es que los extranjeros de la frontera vienen en charters para atenderse en los hospitales. Pero es algo que nunca se pudo probar, ya que nunca nadie lo vio, ni brindó datos concretos para confirmar que esto es así. Por lo que se convirtió sólo en una leyenda más que alimenta la discriminación.

Luis Velázquez, presidente de la Federación de Asociaciones Bolivianas, consideró que la discriminación hacia integrantes de su comunidad en los hospitales “se da en todos los rangos y en todos los niveles, de las enfermeras, los médicos y los demás pacientes”.  

“Si las personas que sufren la discriminación están preparadas lo enfrentan, pero algunos se enojan porque no entienden la razón de la discriminación, cómo personas todos somos iguales, no hay motivo justificable para ser discriminados”, asegura Velázquez.

El titular de la Federación sostiene que en algunos casos los inmigrantes bolivianos realizan las denuncias, pero cree que “el sistema las cajonea” y agrega: “La culpa de que suceda esto es del sistema. A los inmigrantes italianos no los discriminan y ya no se debe a una cuestión de piel, sino por poder adquisitivo”.  

“A las personas desnutridas del Chacotampoco las traen para atenderse acá a la ciudad, los dejan allá y los ocultan y eso es culpa de los gobernantes. Qué organización los va a traer, los discriminan también”, reflexionó Velázquez. 

“Cuando asuma Macri, los hospitales seguirán abiertos para todos” 

Además del casi millón de personas que concurre por año a la guardia de los hospitales públicos, 750 mil están anotadas en el plan médicos de cabecera, un programa que permite a los habitantes sin cobertura atenderse en consultorios ubicados en diferentes puntos de la ciudad.  

A pesar de que el plan se inició durante otra gestión, el macrismo afirma que cuando asuma la jefatura de Gobierno en diciembre, el programa continuará como hasta ahora.  

Consultado por minutouno.com, el especialista en Salud del PRO y probable futuro ministro del área, Hernán Seoane, afirmó que cuando Mauricio Macri se haga cargo del gobierno porteño “la atención en los hospitales mantendrá la universalidad, como indica la ley que votaron los porteños. Esto quiere decir que todos pueden atenderse, tengan la nacionalidad que tengan y vivan donde vivan”. 

También sostuvo: “Nosotros podemos generar un ámbito de discusión con entidades que representan países como Bolivia o Paraguay, pero no podemos cambiar la ley. Además, estamos de acuerdo con que se atiendan todos”.  

Seoane confirmó que “el Pro no piensa en privatizar la salud, eso es un disparate” y a pesar de coincidir con que el presupuesto para la salud en Buenos Aires no alcanza, remarcó que lo fundamental es “mejorar la eficiencia del recurso existente” y que esto se logra “generando un marco para fortalecer la atención primaria, programas y estrategias. Hay que evitar que la gente se enferme y ampliar el acceso al sistema para descongestionar los hospitales”.  

El Pro afirma que modernizará el sistema para subir la calidad de atención, pero la realidad de la crisis de salud sumada a la crisis interna de una sociedad que sigue discriminando, hasta en momentos tan urgentes y vitales como la atención sanitaria, sobrepasa cualquier promesa partidaria.