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Condenaron a 14 años de cárcel al autor del atentado contra el Borussia Dortmund

27 de noviembre de 2018

El hombre confesó que fabricó, colocó y detonó las bombas que podrían haber matado a todo el plantel camino a su partido por los cuartos de final de la Liga de Campeones.

La justicia de Alemania condenó este martes a 14 años de cárcel a Sergej W. por el atentado contra el micro del Borussia Dortmund ocurrido en abril de 2017. En el ataque resultó herido el jugador español Marc Bartra.

Sergej W., de 28 años, fue declarado culpable de intento de asesinato en 28 casos tras confesar que fabricó, colocó y detonó las bombas que explotaron al paso del micro que trasladaba al equipo hacia el estadio para enfrentarse al Mónaco por los cuartos de final de la Liga de Campeones.

El hombre fue detenido 10 días después del atentado tras ser seguido de cerca por la policía alemana. Después de 11 meses de investigación, la Fiscalía pidió que se lo condenara a prisión perpetua.

De acuerdo a la descripción de Sergej W., su plan era "causar el mayor daño posible" y por eso colocó y detonó a distancia una bomba cerca del punto de partida del micro. Siempre tuvo en cuenta que podría haber asesinado gente.

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La primera hipótesis sobre la motivación del autor del atentado estaba alineado con el terrorismo islamista, pero a la semana esa posibilidad fue reemplazada por la confesión de que el hombre pretendía provocar una baja de las acciones del equipo en bolsa y enriquecerse con una especulación bursátil.

El atacante había apostado 44.300 euros a una bajada en la cotización de las acciones del club, el único de la Bundesliga que cotiza en bolsa.

Sergej W. nació en Rusia pero había emigrado a Alemania con su familia en 2003. Ganaba 3900 euros mensuales como electricista, según afirmó la Fiscalía durante el juicio.

El episodio le costó a Bartra una internación y un largo período alejado del fútbol, y sus compañeros de equipo tuvieron que recurrir a terapia psicológica para superar el trauma.

El partido se jugó al día siguiente del atentado, lo que generó una división entre la directiva del club y el entonces entrenador, Thomas Tuchel, quien dejó su cargo al terminar la temporada.

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