-

Mató a un hombre a 17 puñaladas y cayó por olvidarse el DNI

29 de noviembre de 2018

La víctima era un ingeniero de 34 años y trabajaba para una empresa de servicios petroleros en Neuquén. Además le quisieron quemar la vivienda.

Matías Lozano, un ingeniero de 34 años y oriundo de San Rafael, fue brutalmente asesinado en Neuquén por un joven de 19 a quien conocía desde hace poco tiempo.

En medio de una cita, por motivos que aún se tratan de establecer, el chico atacó con un cuchillo al dueño de casa y lo mató de 17 puñaladas. En la huida, dejó rastros que llevaron a la Policía a detenerlo en su casa.

Según informó La Mañana de Neuquén, en base a fuentes de la investigación, "la víctima fue hallada sin vida por la Policía tras el llamado de los vecinos por un principio de incendio en el sexto piso".

Matías asesinado
Matías Lozano tenía 34 años y fue brutalmente asesinado.
Matías Lozano tenía 34 años y fue brutalmente asesinado.

Añadió que "según los primeros datos de la autopsia el cuerpo del joven presentaba 17 heridas cortantes, tres de ellas en el frente. Al llegar al lugar, la Policía encontró un futón completamente quemado y al joven sin vida en medio de un charco de sangre".

De inmediato, llamaron a Bomberos, que lograron sofocar las llamas sobre la entrada del departamento para descubrir que adentro había un hombre sin signos vitales con al menos tres puñaladas.

Luego, la autopsia confirmaría que Lozano, un trabajador petrolero, quien vivía solo, tenía 17 heridas punzocortantes en todo el cuerpo, tres de mayor magnitud, y que una le había afectado un órgano vital.

Además, indicó que "el autor del crimen escapó del lugar rompiendo dos puertas de blindex, la de la torre donde quedó la victima y la que da al frente de calle Castelli, entre Brown y La Rioja de esa ciudad".

Los rastros marcaron un camino que llevó a los perros de la Policía, primero hasta el CPEM 12, a unos 150 metros, donde había tres valijas abandonadas y luego hasta un descampado detrás del hipermercado Coto, donde hallaron un martillo y una mochila. En esta última, los policías encontraron un DNI, que los llevó directamente hasta donde vive el joven detenido, en el barrio 14 de Octubre.

Los efectivos del Departamento de Seguridad Personal, a cargo de la investigación, montaron guardia afuera de la casa y observaron cuándo un joven tiraba una bolsa al cesto de basura. Adentro había ropa manchada con sangre y eso fue el puntapié para obtener una orden de allanamiento y lograr la detención del joven de 19 años.

El joven había acudido a una cita a la casa de la víctima, a quien conocía desde hace poco tiempo. El móvil se desconoce, pero trascendió que el joven habría sufrido un brote psicótico, atacó a Lozano a puñaladas e intentó tapar el crimen con un incendio. Hoy será acusado.

Temas