En los talones del G20, López Obrador asumió como presidente de México

01 de diciembre de 2018

Enrique Peña Nieto completó su último acto oficial como mandatario y este sábado le traspasó el mando de Gobierno a su sucesor.

El líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, asumió este sábado la presidencia de México tras la salida de su predecesor, Enrique Peña Nieto, quien cumplió su última tarea como mandatario al asistir a la cumbre del G20 en Buenos Aires.

López Obrador, quien ganó las elecciones con la promesa de terminar con la corrupción de los gobiernos neoliberales, pronunció su discurso inaugural en la sede de la Cámara de Diputados, en Ciudad de México, en una ceremonia en la que estuvieron presentes representantes y mandatarios de varios países, entre ellos la vicepresidente Gabriela Michetti.

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"Me comprometo a no robar", dijo López Obrador tras la toma de protesta, es decir, la investidura. El flamante mandatario, apodado AMLO recibió de manos del diputado Porfirio Muñoz Ledo la banda presidencial que le entregó Peña Nieto.

López Obrador, de 65 años, agradeció la presencia de los representantes extranjeros, desde el rey Felipe VI de España hasta Ivanka Trump, la hija del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Pero cuando el presidente mexicano nombró a su par de Venezuela, Nicolás Maduro (quien no se encontraba en el reciento), varios personas presentes en la sala corearon "dictador, dictador".

AMLO PresidenteDeMéxico - Nicolás Maduro Moros

También asistieron los presidentes de Colombia, Iván Duque; de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Lenín Moreno, y de Perú, Martín Vizcarra.

El resto de la ceremonia siguió dentro de los márgenes protocolares con el anuncio de AMLO de que "hoy comienza un cambio de régimen político" tras 36 años de gobiernos "neoliberales". Además subrayó que "la privatización ha sido sinónimo de corrupción".

"El poder político y económico se han nutrido mutuamente y se ha implantado como modus operandi el robo de los bienes del pueblo y de la nación", afirmó. "Esta nueva etapa la vamos a llevar a cabo sin perseguir a nadie, porque no apostamos al circo ni a la figuración", agregó.

López Obrador pidió poner "punto y final" a los casos de corrupción pública y no perseguir a los funcionarios de administraciones anteriores, para no meter al país en "una dinámica de fractura, conflicto y confrontación".

Abogó porque "no haya persecución a los funcionarios del pasado y que las autoridades encargadas desahoguen en absoluta libertad los asuntos pendientes".

Esta frase de López Obrador fue interrumpida por los legisladores de Morena, quienes gritaron la cuenta del 1 al 43, para recordar a los estudiantes de la escuela de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 en el sur del país.

Por otra parte se comprometió a "no robar ni a permitir que nadie se aproveche de su cargo para sustraer del erario o hacer negocios al amparo" de las administraciones públicas. "Si mi esposa o hijos cometen un delito, serán juzgados como cualquier otro ciudadano", afirmó.

El presidente mexicano dijo, además, que durante su mandato de seis años (2018-24) luchará contra la "inmunda corrupción pública y privada".

"A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México", afirmó.

El nuevo mandatario se comprometió a crear una nueva Guardia Nacional para combatir la inseguridad y la violencia en México. También prometió aumentar el salario mínimo y dijo que no volverá a fijarse por debajo de la inflación.

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