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De la "pobreza cero" al "naufragio" económico y social

13 de diciembre de 2018

Para su editorial de "Recalculando", programa de C5N, Julián Guarino utilizó la historia de Robinson Crusoe para denunciar las falacias del individualismo.

Julián Guarino eligió para su editorial de este jueves en "Recalculando" a Robinson Crusoe, la famosa novela de Daniel Defoe, para explicar los riesgos del individualismo y la falacia del hombre que puede solo, sin sociedad o Estado que lo respalde.

editorial recalculado guarino.mp4

Defoe basó su historia en una traumática experiencia personal, ya que él mismo naufragó en una isla desierta mientras hacía un viaje ya que era un próspero comerciante. Sin embargo, lo que él planeó como una crítica fue tomado por las vertientes económicas conservadoras como un buen ejemplo y allí es donde se centró el análisis del conductor.

De este modo, Robinson Crusoe no se adaptaba a la isla desierta e intenta replicar elementos de la civilización. De este modo, recupera elementos de la nave para sobrevivir, también calcula cuántos frutos extraer y el tiempo que le conviene dedicarle al ocio para maximizar su producción.

“Es un tratado sobre el colonialismo, un manifiesto sobre los derechos del hombre, la propiedad privada, de ahí nace la génesis del liberalismo”, explicó el economista en C5N.

“Quiero concentrarme en la separación entre la política y economía, que es lo que hace en Robinson Crusoe”, indicó el periodista y habló de como el “ejemplo de Robinson constituye una apología del mito del hombre solo que puede por sus propios medios, el individualismo por sobre todo, el emprendedurismo en un contexto de globalización, pero sobre todo deja en claro algo que es tomado por la ciencia económica después, lo vano d la sociedad, de la futilidad del Estado”.

“¿A usted le parece que le Estado no le sirvió a Robinson para vencer, si es que se puede, a la naturaleza?”, apuntó.

“Lo que nos han contado no es cierto, en todo caso hay un error en esta aproximación porque Defoe quiso hacer una crítica, que alguien que era meritócrata, individualista, merecía el castigo de la sociedad”, explicó Guarino y agregó que el protagonista “no pudo hacer sobrevivido sin la formación que tenía, sin haber sido criado en un seno familiar acomodado, en una potencia como Inglaterra que manejaba tecnología de punta. Esto es lo que se ha salteado la ciencia económica”.

“Hay gobiernos que promueven esto”, recordó para denunciar que “desconocen lo que es la desigualdad” y preguntó “¿o usted me va a decir que es lo mismo el derecho de un pobre que un rico, un hombre que de una mujer?”.

“Vivimos en sociedad para morir mejor, para vivir bien, incluso para cuidarnos de nuestra propia fragilidad”, consideró.

“Buscamos un origen y un destino y en medio trazamos nuestro camino y en una sociedad cada vez más individualista, más cínica, hay dos preguntas: ¿cómo hacemos para que hayan menos Robinson Crusoe? y ¿cómo hacemos para abandonar esta isla desierta que es la Argentina de la desigualdad?”.

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