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Decepción, falencias y frustración, el olvidable año de la Selección

Por: Mariano Martín Fernández
30 de diciembre de 2018

La autodestrucción del fútbol argentino no podía derivar en un campeón del mundo. El equipo de Messi, el falso "9" de Sampaoli, volvió de Rusia sin encontrar nunca una línea de juego. La lógica no anticipaba algo mejor.

Entre los futboleros, rota un video de culto. Es un editorial del fallido candidato a diputado nacional por Cambiemos Fernando Niembro emitido por la transmisión oficial de la Copa América 2011 minutos después de la derrota de la Argentina como local ante Uruguay. Debajo del tono imperativo de quien frustró su carrera política en medio de denuncias de corrupción se leía “decepción, falencias y frustración”. Bien pueden aplicarse estos tres sustantivos abstractos para definir el año de la Selección.

Decepcion falencias

Los trillados anuarios de estos días comienzan en enero y terminan en diciembre al compás de las hojas del calendario que se fueron arrancando en este 2018 plagadas de devaluación, inflación y deuda -otra que decepción, falencias y frustración-, pero en este caso el racconto comenzará con el Mundial de Rusia 2018, retrocederá a la previa y finalizará en la actualidad con una mirada al futuro.

DECEPCIÓN

La foto de Lionel Messi mirando sin poder tocar la Copa del Mundo en Brasil 2014 dolió cuatro años. Era el momento ideal, en el lugar ideal, ante el rival ideal. Y no. Desde entonces el fútbol argentino hizo todo lo posible para autodestruirse.

Lionel Messi llorando
Lionel Messi llorando tras perder la final del Mundial de Brasil 2014
Lionel Messi llorando tras perder la final del Mundial de Brasil 2014

“¿Qué puede malir sal?”, dirían Los Simpson que anticiparon con esa frase -una vez más como en tantos otros hechos- un opaco paso de la Selección por Rusia 2018. Debut contra Islandia con empate y Messi errando en un penal, cambio de nombres más esquema que derivan en goleada contra el subcampeón Croacia y el caos.

Audios virales, denuncias de teléfonos pinchados, dirigentes tratando de llevar harina para su costal y hasta rumores de renuncia de Jorge Sampaoli en medio de la Copa del Mundo. Así, el dos veces finalista de la Copa América se jugaba una clasificación a octavos de final en la que ni siquiera dependía de sí mismo.

Messi frotó la lámpara por última vez. Marcos Rojo vio luz en el área y entró para ganarle a Nigeria. Estábamos en coma profundo y nos dieron el alta. Volvía la ilusión. ¿Estamos condenados al éxito?

Argentina vs Nigeria.jpg
Foto: FIFA.com
Foto: FIFA.com

No. Baño de realidad. Francia fue mucho más y puso punto final a una generación. Argentina se puso al frente en el marcador pero nunca estuvo en partido. Con la eliminación se terminó el ciclo de Sampaoli. Una absoluta decepción.

FALENCIAS

Una etapa previa a un Mundial no puede ser peor que la del período enero -junio de 2018. Nunca se cometieron tantos errores. El año de la Copa del Mundo comienza con un equipo en formación ganándole a la peor Italia en 50 años y sufriendo una cachetada histórica ante una España apabullante que nunca debió ser rival. Como si fuera poco, en ese 0-6 se lesionó Sergio Romero, el arquero que iba por su tercer Mundial como titular. Papelón I.

La lista de 35 era polémica. La de 23 aún más. Dirigentes que habrían excluido y sugerido. El ignoto Ansaldi adentro. Guzmán con su padre enojado afuera. Papelón II.

¿Fue todo? No. Romero y Lanzini que tenían hasta la camiseta y la foto, afuera. Enzo Pérez y el mismo Guzmán que suspende sus vacaciones, adentro. Un equipo sin rodaje al que no le programaron amistosos. Bah, había uno ante Israel en Jerusalén que los propios jugadores pidieron no jugar por razones de seguridad. Papelón III.

Argentina vs Israel suspendido.mp4

No dejaron error sin cometer. Murió Grondona, no lo pudieron reemplazar por un 38 a 38, Martino se fue despreciado, Bauza se fue basureado también con audios filtrados de WhatsApp, Sampaoli da su primera lista desde el anonimato, clasificó en la última fecha ante los suplentes de Ecuador después de pasear por la cancha de Boca -¿por pedido presidencial?- y llegó a Rusia con discusiones abiertas y en público con su ayudante Beccacece. La previa fue un autoboicot tras otro. Una suma de deficiencias y desidia. Un sinfín de falencias.

FRUSTRACIÓN

“Mi sueño es jugar un Mundial y hacer un gol”, rezaba Diego Armando Maradona en aquella primera aparición televisiva. Trasladado a cualquier director técnico, el sueño sería dirigir a la Selección. Y no.

El audio filtrado del Cholo Simeone hablando de Argentina y Messi.mp4

El contrato de Jorge Sampaoli hasta 2022 se terminó tras la decepción. La suma de falencias propias y de la AFA hicieron que quien para “Chiqui” Tapia era el mejor técnico del mundo fuera un obstáculo. Sonaron, con y sin asidero, Simeone, Pochettino, Gallardo, Sabella, Pekerman, Almeyda, Gareca, Martino, Guillermo Barros Schelotto y Almirón. ¡Hasta Pep Guardiola! Los que fueron sondeados dijeron que “no”. Los que quedaron en el rumor, prefirieron aceptar otras propuestas ante las dudas de Viamonte. El proyecto superador a diez años quedó trunco. Frustración.

ESPERANZA

Aquel editorial ampuloso y resultadista de Niembro anticipó lo que vendría: la salida de “Checho” Batista. Después del ciclo del campeón del mundo en México ‘86 arrancó el de Alejandro Sabella, quizás el que mejor explotó a Lionel Messi en sus 13 años con la albiceleste. El deseo, quizás sin mucho sustento, es que ocurra lo mismo de aquí en más.

Lo que viene es que por primera vez en su carrera, el “10” y capitán puede ser dirigido por un ex compañero. Scaloni elegirá los nombres para la Copa América Brasil 2019 en la que Argentina buscará cortar con 26 años sin agregar líneas al palmarés. La mayoría de los nombres que serán convocados nacieron después de aquel triunfo de 1993 en Ecuador con Alfio Basile.

A ese equipo del “Coco” se le sumó Maradona entre “gallos y medianoche” para el repechaje contra Australia. Antes había disputado con buen suceso un amistoso ante Brasil en Mar del Plata y la Copa Intercontinental ante Dinamarca. Eso es lo que necesita Messi. La tarea de Scaloni será en primer lugar convencer al “10” de volver y en segunda instancia lograr que el mejor del planeta no sea batuta sino que un violinista destacado de una orquesta sinfónica afinada de antemano.

Lionel Messi y Lionel Scaloni
Lionel Messi y Lionel Scaloni durante un entrenamiento del ciclo Sampaoli<br>
Lionel Messi y Lionel Scaloni durante un entrenamiento del ciclo Sampaoli

Así, y solo así, se podrá ver al más grande de esta época celebrando con la celeste y blanca que prefirió por sobre “La Roja” del país que lo cobijó. ¿Será esta vez? Mientras haya Messi, mientras siga jugando al fútbol en plenitud Messi, mientras quiera jugar en la Selección Messi, pese a la decepción, las la falencias y la frustración, hay esperanza.

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