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Gabriel y el drama de la desocupación en la era Macri: así es la vida de un desempleado

Por: Antonia Cossio
05 de enero de 2019

"Buscan a jóvenes que no conectan con sus derechos laborales", contó. Tras 11 años de eficiente trabajo, fue echado de una empresa de reparaciones de celulares y ahora se las rebusca entre aplicaciones para manejar un auto u otras actividades.

Gabriel Andrés García tenía un plan de vida armado con su mujer, María Ester, en su hogar de San Fernando, provincia de Buenos Aires. Una inversión a futuro, una expectativa y la posibilidad de mejorar su situación económica eran las metas en común, pero mucho de eso quedó en suspenso el 13 de noviembre de 2018, cuando lo despidieron de la empresa de reparaciones de celulares de Munro para la que trabajaba hacía 11 años.

"Tres meses antes nos fueron dando avisos, nos decían que estaba difícil para pagar los sueldos, y a partir de septiembre empezó a haber partidas de despidos. Primero echaron a uno, después a dos y terminaron despidiendo a siete personas más", relató García, de 33 años, a minutouno.com. De los 15 técnicos electrónicos que en 2017 trabajaban con él en el área de laboratorio de la empresa quedaron sólo siete en noviembre de 2018, que luego fueron despedidos o reubicados.

"Yo asocio esta situación al tema económico, que es lo primordial porque no había trabajo y lo poquito que se hacía se hacía bien pero siempre con presión. Había un muy mal clima", explicó García. "Este no es un sector golpeado, el golpe duro pasó después de las elecciones del 2015, cuando ganó [Mauricio] Macri. Me enteré por la Gerencia de que si ganaba Macri echaban gente y así fue", relató.

"Hacía lo que a mí me gustaba", explicó García

García todavía espera poder reinsertarse en el mercado laboral en el que está capacitado a pesar de que hoy en día su entrada de dinero principal sea manejar en Uber o reparar e instalar aires acondicionados. "Hacía lo que a mí me gustaba. Después me fui especializando en otras áreas, como refrigeración, estuve aprendiendo herrería, computación, programación. Me fui armando un poquito en cada área como para buscar otra salida", contó el técnico electrónico.

"Estoy en una renovación pero no me quiero quedar toda la vida en esto. La idea es reinsertarme", sentenció García. "Gracias a Dios todavía puedo pagar mis cuentas, con el doble de esfuerzo, pero lo vale porque uno no quiere caerse de donde está. Medianamente uno se acomoda en una meseta y quiere estar bien. Tampoco quiero llegar a la pobreza. Si pudiera subir un poco más, lo haría. Siempre, humildemente, trabajé", explicó sobre la diversidad de sus ocupaciones.

García tuvo que iniciar acciones legales tras ser despedido por "una causa que ya fue desmentida en el Ministerio de Trabajo".

"Yo no entiendo por qué fui despedido si soy un empleado ya capacitado. No quiero creer que porque tengo 33 años o soy medio viejo tengan esa necesidad. En la tecnología buscan a los más jóvenes, que son personas que no conectan con sus derechos laborales. Con los años uno se va avivando de las cosas", sentenció.

Él y su mujer encararon el 2019 con la meta concreta de dar un paso al frente: además de usar sus últimos ahorros en un auto para manejar con Uber por la noche, el hombre invirtió en su esposa. "De mutuo acuerdo le abrí una peluquería. Es una de las inversiones que hice en mayo de 2018. En Diciembre redituó 1000 pesos después de meses", expresó.

"Es una apuesta a futuro y sigo apostando a que no se caiga y voy a dar lo máximo para ayudarla, pero no es fácil", reconoció sobre el proyecto que debía ser secundario a su economía doméstica en 2019.

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