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El drama de Jorge, el taxista que fue víctima de un policía carancho durante el ruidazo

Por: Antonia Cossio
08 de enero de 2019

Lo acusaron, lo detuvieron y lo liberaron sin presentar cargos, pero todavía no le devolvieron el auto que usa para trabajar. "Esto me jodió la vida", contó desesperado.

Jorge Sesto vive en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires, y maneja un taxi por la Ciudad de Buenos Aires como medio de subsistencia. Pero el año empezó con un panorama adverso: ya llegaron las cuentas de enero con sus correspondientes aumentos, y la policía le secuestró el auto que usa para trabajar tras acusarlo de atropellar a un oficial.

Sesto pasó casi cuatro horas con su taxi estacionado al costado de la avenida Álvarez Thomas tras haber cruzado Lacroze, donde supuestamente atropelló a un efectivo de la Policía de la Ciudad. El episodio se dio pocos minutos después de las 20 del viernes pasado, apenas comenzado el ruidazo en Colegiales contra las medidas económicas del gobierno de Mauricio Macri.

"Venía por Álvarez Thomas con un pasajero que tenía que llevar a unas cinco cuadras cuando quedé trabado en Lacroze. La policía me hizo pasar. Pasaron dos coches, pasé yo y escucho un ruido atrás. Un policía se me paró al lado y me dijo 'me lastimaste el brazo, me llevaste por delante'. Me lo mostraba, lo torcía todo y no tenía nada", relató el taxista a minutouno.com.

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Entre ruidos de cacerolas y cantos contra el Presidente, Sesto movió su taxi para darle paso a una ambulancia y se encontró de nuevo con el oficial que lo había acusado de lastimarle el brazo. "No sé qué habrá dicho este policía, se encaprichó conmigo. Se me puso delante del auto para no dejarme pasar y yo paré el auto", recordó.

De un momento a otro el oficial quedó tendido boca abajo en el asfalto y así estuvo sin moverse durante al menos media hora hasta que llegó una ambulancia del Same y lo retiró del lugar. Para entonces Sesto ya estaba estacionado sobre la mano de Álvarez Thomas hacia Libertador y le había entregado las llaves de su taxi a otro agente.

"Esto me jodió la vida. Es principio de mes, tengo cuentas que pagar", expresó Sesto

"Estuve ahí hasta las 12", recordó el taxista. Luego comenzó un derrotero de poco más de una hora por toda la Ciudad gasta que llegó al calabozo de una comisaría porteña, no recuerda si la N° 15 o la N° 10, donde pasó la noche hasta que fue liberado, a las 12 del sábado, sin cargos en su contra.

"El coche tenía las manos de él sobre el capot. Se lo mostré a la policía", convino el taxista, aunque mientras tanto su vehículo sigue en poder de la fuerza. "Esto me jodió la vida. Es principio de mes, tengo cuentas que pagar. No me devolvieron el auto. Me dijeron que me lo dan en una semana, un mes. No sé qué pericia le quieren hacer", sentenció.

"Quisiera saber quién es este policía, dónde está, qué le pasó. Se quedó como un jugador de fútbol cuando le pegan. No sé qué habrá dicho el Same", se preguntó Sesto.

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