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Discutió con sus padres adoptivos, los mató a puñaladas y denunció el homicidio como un robo

12 de enero de 2019

El hombre de 22 años se presentó en la seccional policial con una lastimadura en la mano que resultó ser producto del ataque feroz.

Un hombre de 22 años asesinó a puñaladas a sus padres el viernes por la noche en su casa de Tristán Suárez, partido de Ezeiza, en el Conurbano bonaerense.

Edgardo Roberto Martínez denunció que sus padres habían sido asesinados durante un robo, pero su relato tenía muchas inconsistencias y no tardó en quedar en evidencia: los mató tras discutir con ellos.

Vecinos de la familia afirmaron que Dionisio Martínez, de 56 años, y Silvia Alejandra Gómez, de 49, discutían muy seguido con su hijo adoptivo por su adicción a las drogas y lo que ellos consideraban que eran "malas juntas".

El joven había llegado a vender objetos de su casa para obtener dinero para su vicio, informó el canal C5N.

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El doble parricidio ocurrió en una casa ubicada en Urquiza 273, en Tristán Suárez. Los vecinos aseguraron que no se escucharon gritos ni pedidos de auxilio, y que nadie entró ni salió de la casa durante la noche.

Pero el cuerpo de Dionisio Martínez apareció desangrado cerca de la entrada de la casa a pesar de haber sido atacado frente a la puerta garage. Su hijo le dijo a la policía que él movió el cadáver para poder entrar al domicilio.

Martínez (h) afirmó que había entrado a la casa y que había encontrado a sus padres muertos, y que tras mover el cuerpo de su padre se higienizó en el baño, se cambió de ropa y se dirigió a la seccional de policía para denunciar el crimen. Nunca pudo explicar por qué tenía la mano izquierda lastimada.

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Un médico legista revisó a Martínez y confirmó que las lesiones que tenía en el dedo meñique y el anular de la mano izquierda correspondían al ataque feroz contra su propia madre: la mujer fue degollada mientras dormía en su cama, y se cree que su hijo la atacó con tanta saña con su mano derecha que el cuchillo llegó a lastimar sus dedos de la izquierda mientras sostenía el cuello de la víctima.

Martínez (h) está acusado de ser el autor material de un doble parricido, un crimen que está penado con cadena perpetua por tratarse de una de las peores ofensas en el código penal argentino.

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