"Esperando a Godot", cuando la ilusión del cambio engaña

17 de enero de 2019

Julián Guarino eligió la obra de Samuel Beckett para analizar en "Recalculando", en la pantalla de C5N, el funcionamiento de las pormesas que hace el Gobierno para justificar sus medidas.

En su habitual editorial en la apertura de “Recalculando”, Julián Guarino eligió Esperando a Godot, del genial Samuel Beckett para explicar en C5N cómo las primeras que lanzó el Gobierno durante tres años devienen en desesperanza y cómo le sirven al oficialismo para justificar sus medidas de ajuste.

guarino 17-01-19

La historia muestra a Vladimir y Estragón, dos excluidos que charlan debajo de un árbol a la espera de un tal Godot de quien no tenemos información de cuándo llegará ni si realmente lo hará. Mientras tanto los protagonistas filosofan, hablan de literatura, se divierten, se agarran a trompadas, se amigan y hasta intentan suicidarse, pero desisten por la esperanza de la llegada del misterioso personaje.

“Esperan una nueva oportunidad”, indicó el periodista y economista. Luego indicó que con el tiempo empieza a surgir en el espectador “cierta desesperanza porque empieza a montar un sin sentido” siendo que “no hay ninguna señal en toda la obra de que Godot vaya a llegar y da la impresión que ese ciclo puede repetirse en el infinito, aunque esas personas sean reemplazadas”.

“¿Qué pasa cuando esa espera se transforma en algo absurdo y qué responsabilidad les cabe a quienes fogonean esa espera?”, se interrogó. “¿Es un comportamiento ético o está peleado con la ética? ¿Es un comportamiento irresponsable o hay responsabilidad? ¿Habrá especulación o quizás negligencia?”, agregó.

Entonces Guarino enfatizó dos elementos de la obra. Por un lado, “Godot como metáfora de una promesa que no se ha cumplido, es un relato que se alimenta permanentemente, es la actitud del gobierno generando expectativas que sabe que no va a cumplir y la justificación de muchas medidas que ha tomado”

Entonces enumeró “los brotes verdes”, “la lluvia de inversiones”, el reciente “es por acá” y la promesa de unir a los argentinos.

Luego apuntó a “la espera como elemento constitutivo de la ilusión”. En ese sentido explicó: “Llevamos 3 años esperando a Godot y estos tres años demostraron que quizás no venga, no lo sabemos”.

“Mientras esperamos a Godot hay mayor pobreza, una inflación que erosiona el poder adquisitivo”, denunció y agregó que “es nuestra historia que ha devenido en comedia y se ha transformado en tragedia, pero sobre todo la Argentina de hoy es una obra maestra del absurdo”.

Luego concluyó: “En un gobierno que nos sigue vendiendo que hay que esperar a Godot les cabe una responsabilidad a quienes forman parte de la política, de lo sindical, de lo social y también de o económico. No podemos seguir esperando a un Godot que no va a llegar nunca”.

Temas