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"Tengo miedo de que me maten", la dramática historia de la mujer que denunció haber visto a María Cash

Por: Laura Guarinoni
01 de marzo de 2019

Julia Leal aseguró que vio a la chica desaparecida en 2011 en su propia casa, donde su ex marido -un policía penitenciario- la tenía cautiva como esclava sexual. Desde hace dos años reclama la tenencia de sus hijos.

Julia Leal tiene 42 años y es mamá de 5 chicos. A 3 de ellos no los ve desde hace más de 2 años, cuando su ex pareja - papá de ellos-, Martín Miguel Altieri, quien es Policía Penitenciario Federal, decidió llevárselos a Salta y no devolverlos más a su hogar en Tucumán.

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El pasado viernes, Julia se presentó de manera espontánea en la Fiscalía N°4 de esa provincia para insistir con el pedido de ver a sus hijos y se encontró con que tenía una orden de captura por un "impedimento de contacto" en 2015.

Estuvo cuatro días presa en la Brigada Femenina sin acceder a un defensor oficial ni a los medicamentos que toma para evitar convulsiones, que sufre por estrés post traumático. No es la primera vez que es hostigada, ni que se vulneran sus derechos. "Tengo miedo de que me maten", contó a minutouno.com.

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La mujer conoció a Altieri cuando tenía 29 años y era profesora de teatro. Ya tenía dos hijos de una pareja previa. Él tenía 34 y hacía changas. Tuvieron tres hijos y cuando en 2009 a él lo asignaron como Policía Penitenciario en Salta, toda la familia se fue a vivir a Campo Quijano, una localidad ubicada a 30 kilómetros de la capital provincial. Según contó, antes de mudarse "no me daba cuenta de la violencia, pero años después mi hija mayor me contó que él la había violado allí, cuando tenía 12 años".

En Salta Altieri comenzó a violarla. También a uno de sus hijos: "lo filmaba mientras le hacía hacer juegos sexuales", contó la mujer. La golpeó en varias oportunidades, hasta que en una ocasión perdió un embarazo de 7 meses por una patada que él le dió.

"Hice 15 presentaciones ante la policía de Quijano por violencia de género y violación. Todas fueron archivadas", recordó y añadió que también "fue víctima de trata y pasó 10 días en cautiverio, sin comer ni tomar nada".

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En 2013 se escapó a Tucumán con sus hijos. Por un tiempo, Altieri perdió contacto con ellos, hasta que en Marzo del 2016 la Fiscalía Civil a cargo de la jueza Claudia López le permitió retirarlos los fin de semana, pero sin salir de la provincia. El policía se los llevó a vivir a Salta.

Julia los recuperó, pero pese a las denuncias, los niños fueron obligados otra vez a ver a su papá todas las semanas.

"Llegaban siempre aterrorizados por los maltratos que recibían por parte de él y su pareja", recordó la mamá.

En octubre de 2016, luego de que Altieri volviera a golpearla, decidió escapar con sus hijos a Buenos Aires. Hizo una denuncia en la oficina de Violencia Doméstica (OVD) y un juez decidió llevarlos a un Refugio de Puertas Cerradas.

A mediados de diciembre, le informaron que la justicia ordenó restituir a los menores con el padre. De ahí en más no pudo verlos. Ella volvió a Salta a buscar a sus hijos y fue amedrentada, golpeada con palos y le escribieron con un cuchillo en la panza "el macho siempre gana". Ahora pelea por poder verlos.

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La pista de María Cash

La palabra de Julia tomó relevancia pública el año pasado cuando denunció en una fiscalía de la Ciudad haber visto a María Cash, la joven desaparecida en 2011, en su casa de Campo Quijano mientras era víctima de trata de personas. Vinculó a su ex marido con el secuestro de la joven y denunció una red de trata de personas en la región que implicaba además a políticos y a la policía.

"Vi a María sólo una vez en 2013, junto a otras dos mujeres que eran esclavas sexuales. No hice la denuncia antes por la violencia que podía ejercer sobre mi familia", y agregó que su hijo mayor también la recuerda: "En ese entonces tenía 10 años y era el encargado de llevarle agua a las muchachas".

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A partir de su denuncia la Justicia la colocó bajo el régimen de protección de testigos. La citaron a declarar pero determinaron que su testimonio "no era consistente".

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