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Racing de Mozambique, el hermano más lejano del campeón

Por: Mariano Martín Fernández
31 de marzo de 2019

Fundado por el Padre Juan Gabriel Arias, juega en Segunda y quiere ascender. El festejo del cura de la "Academia" que dejó todo por ayudar donde se necesita.

A Juan Gabriel Arias, sus feligreses le dicen “Padre Juanga”, pero todos en el ambiente del fútbol lo conocen como “el cura de Racing. Su participación en la historia del campeón de la Superliga 2018/19 no se limita a hablar de la “Academia” en sus misas. Hoy, en Mozambique, además de misionar y ayudar a quienes más lo necesitan fundó su propio club.

Tenemos dos Racing. Uno amateur que es el de la parroquia. Jugamos con los chicos de acá y entramos en campeonatos distritales”. Ahí es San Benedicto de Mangundze, una pequeña ciudad a 240 kilómetros de Maputo, la capital, y a 35 kilómetros de Xai Xai, la capital de la provincia de Gaza desde donde habla con minutouno.com.

Juan Gabriel Arias

El Padre Juanga se afincó en Mozambique en 2014. Su deseo es quedarse allí hasta el final de sus días. Antes fue párroco de la célebre “redonda” de Belgrano y tuvo su templo pintado de celeste y blanco en Barracas. Los viernes hacía asados con hinchas del equipo que ahora capitanea Lisandro López y viste idénticos colores a su Racing Club mozambiqueño.

Hay un amigo empresario. Él fue futbolista y tenía la idea de fundar un club. Le iba a poner Benfica y lo convencí de llamarlo Racing Club. Estamos por cerrar un acuerdo de hermandad entre el de Avellaneda y el de acá. Juega en Segunda. Queremos ascender. Le pedimos al de Argentina que nos diera ropa. Alfredo Chiodini y Racing Solidario intercedieron y lo logramos”, describió quien fuera vocal de la Comisión Directiva de Racing.

Juan Gabriel Arias fue pieza clave del Racing que en 2008, devastado tras el fallido gerenciamiento de Fernando Marín y Fernando De Tomaso, logró ir a las urnas. Participó de la lista encabezada por Rodolfo Molina y Pablo Podestá. Después siguió acompañando al primero como vice de Gastón Cogorno quien renunció en 2013 en medio de un escándalo. Intentó conciliar las partes y al ver que era imposible se fue. Al año volvería a Mozambique.

“Es muy complicado ver a Racing. Estoy muy lejos de mi casa, a 500 kilómetros. Me cuesta mucho verlo. Tengo que enganchar algún streaming por Internet. A veces agarro solo el sonido o la imagen es muy mala”, cuenta quien prueba con cientos de links hasta dar con el adecuado que permita ver al equipo que dirige “Chacho” Coudet.

El Padre Arias era habitué de la popular de Racing en el estadio Presidente Perón. Se paraba en la puerta 10, cerca de los Racing Stones. Como cualquier hincha, decía lo que había que decirle a propios y rivales. Hoy está a 8478 kilómetros del Cilindro, pero sabe que es su lugar. Quizás la misión que Dios le preparó.

“Hubo un ciclón muy grande en Mozambique a 1.000 kilómetros de mi misión. Devastó una ciudad. Es terrible la cantidad de víctimas y desaparecidos. Estamos coordinando ayuda con los cascos blancos y la Red Solidaria. Ante esta urgencia, lamento a veces no poder estar con Racing, pero sé que estoy donde tengo que estar”, concluye. Un campeón.

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