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Los investigadores creen que a Héctor Olivares y Miguel Yadón los mataron "por placer"

22 de mayo de 2019

A 12 días del hecho, no hay conexiones entre las víctimas y los imputados. Este miércoles la Justicia indagará a Juan José Navarro Cádiz, el principal acusado.

Juan José Navarro Cádiz

Este miércoles el juez Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrades indagarán al principal acusado, Juan José Navarro Cádiz -alias "Cebolla"-, y también a Juan Jesús Fernández, el dueño del auto desde donde salieron los disparos. En tanto que Miguel Navarro Fernández, padre de Juan José, estaba en el vehículo al momento del doble crimen.

Fernández y Navarro padre estarán por tercera vez frente a la Justicia, pero Navarro Cádiz será la primera vez que dará su versión de los hechos, ya que el sábado a la madrugada, luego de llegar extraditado de Uruguay, se negó a declarar.

Juan Jesus Fernández detencion

Cada vez se hace más fuerte la hipótesis de que se trató de un crimen “al azar” tras recolectar varios datos acerca de los acusados. En uno de los allanamientos que realizaron en una de las viviendas de Navarro Cádiz, conocido como “Cebolla”, se encontró una pared con al menos cuatro dibujos de figuras humanas repletas de balazos de algún tipo de proyectil, como si hubieran practicado tiro al blanco.

Si bien parecen impactos de aire comprimido, al juez y la fiscal les llamó la atención la presencia de estos dibujos ante la posibilidad de que haya sido parte de un acto preparatorio.

Otro elemento es que uno de los acusados contó que el joven mató a puñaladas a un perro en la misma plaza donde fueron asesinados Olivares y Yadón.

"Es una posibilidad que hayan ido a la plaza a probar esa arma sofisticada con mira láser y, aunque parezca una locura, eligieron al azar como blancos móviles al diputado y su asesor para matar porque sí, por pura diversión", dijo una fuente del caso.

Si esta hipótesis se robustece, además de la "alevosía" y el "concurso premeditado de dos o más personas", se les podría imputar un "homicidio agravado por placer", con pena de prisión perpetua.

Se trata de una figura contemplada en el inciso 4to. del artículo 80 del Código Penal, poco frecuente pero que, por ejemplo, fue usada en 2006 para procesar al denominado "tirador serial de Belgrano", Martín Ríos. Sin embargo, Ríos fue declarado inimputable en dos juicios posteriores.

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