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Un hombre mató de hambre y torturó a su hijo de 12 años: lo tenía atado con un collar de perro

04 de junio de 2019

El hombre le dijo a los médicos de la guardia que su hijo se había golpeado en la bañadera. Las autoridades descubrieron la dura historia del chico tras su muerte.

Eduardo Posso, de 12 años, murió el 24 de mayo en un hospital de Indiana, Estados Unidos, supuestamente tras golpearse la cabeza en la bañadera el día anterior, según le explicó su padre a los médicos.

Pero el moretón en la nuca de Eduardo era una de las tantas cicatrices y marcas que tenía en su cuerpo: los investigadores descubrieron que Luis Posso y su mujer, Dayana Medina Flores, habían hambreado al chico y lo tenían confinado al baño de un motel, con un collar de perro que emitía descargas eléctricas.

Posso, de 32 años, y Medina Flores, de 25, fueron arrestados en seguida de la muerte de Eduardo y el viernes pasado los acusaron formalmente por su asesinato, y por negligencia y maltrato infantil, informó el sitio WBIW.

Los últimos días de Eduardo transcurrieron con su familia en un motel de Bloomington, Indiana. Mientras su padre y su madrastra salían con sus hermanos a repartir volantes de un circo itinerante, él estaba confinado en el baño y pasaba hambre.

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La hermana de 9 años de Eduardo le explicó a la policía de Indiana que el chico estaba flaco y había dejado de comer y que en sus últimos días, a pesar de su extrema debilidad, le había dicho que "sólo quería hacer malabares y ser libre".

Una autopsia demostró que Eduardo pesaba entre 22 y 25 kilos al momento de su muerte. La policía encontró cadenas, sogas, el collar de perro, candados y cámaras de seguridad en el baño del motel Economy Inn, donde estuvo confinado.

Además, los investigadores encontraron videos de las torturas a Eduardo en los celulares de su padre y su madrastra en los que se puede ver al chico atado con una cadena a la baranda de la ducha.

En un mensaje de texto en español, Posso le dijo a Medina Flores en abril de este año que Eduardo "ya casi dejaba las cadenas".

Posso y Medina Flores aseguraron que Eduardo era el que peor se portaba de los chicos. Uno de los hijos de la pareja, de cinco años, aseguró que el niño "era malo y no era parte de la familia".

Pero la madre de Eduardo, Aurea Esmerlda García, aseguró que "nadie hizo caso" a sus denuncias por maltrato. La abuela paterna del chico también reportó situaciones de negligencia hacia él, pero las autoridades resolvieron que como era una familia dedicada a la vida de circo algunos moretones eran esperables.

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