-

-

-

-

La esperada renovación y los últimos cartuchos de Messi: ¿por qué no ilusionarse otra vez?

Por: Pablo Rodríguez Denis
15 de junio de 2019

Ni el cúmulo de decepciones recientes que acumula la Selección argentina logra aplacar el sentimiento de esperanza y empatía con el 10, que gastará en Brasil uno de sus últimos cartuchos para intentar romper la "maldición".

La lógica es un método o razonamiento que el fútbol no suele entender. Quizás en esta explicación radica que este nuevo arranque de una Copa América vuelva a tener a todos los argentinos -o a su gran mayoría- expectantes ante esa consagración que tanto se viene haciendo desear.

El escenario, Brasil, nos deposita una vez más en uno de los mejores recuerdos recientes que tenemos de la Selección, aunque también en uno de los peores. Aquel Mundial de 2014 y ese equipo de Alejandro Sabella significó un "re-enamoramiento" del público con una Selección que, hasta ahí, no lograba conquistar a nadie.

Un grupo unido, un entrenador serio, un Messi en gran nivel y las fases que se sucedían fueron conquistando más y más adeptos, a punto tal de que la final con Alemania se vivió con un fervor que quizás no se veía desde principios de 90, en los Mundiales de Italia y Estados Unidos, cuando el que llevaba la 10 era un tal Maradona.

messi argentina final alemania.jpg

Esa final ante los teutones y el gol agónico de Götze clavaron una daga en el pecho de todos, que para colmo hizo aún más profunda su herida en las Copas América de 2015 y 2016, cuando Chile se vistió dos veces de verdugo en la final para volver a negarle a Argentina -y a Messi- el regreso a la gloria.

Messi llora Chile.jpg

Lo de Rusia fue distinto. La Selección de Jorge Sampaoli llegó en medio de un mar de dudas, de revuelos internos y sin el funcionamiento deseado. Y el resultado sí rozó la lógica: eliminación temprana ante Francia (posterior campeón) y una nueva desazón para una generación que, en gran parte, terminó de desechar sus últimas esperanzas.

Con estos antecedentes todavía vivos, existe un motivo por el que la ilusión vuelve a renovarse ante esta nueva cita continental. Un motivo que tiene nombre, apellido y lleva la cinta de capitán: Lionel Andrés Messi.

Argentina Islandia Messi mirando al piso.jpg
(FOTO: FIFA.com)
(FOTO: FIFA.com)

A poco de cumplir sus 32 años, el astro rosarino encabezará una vez más el sueño argentino, esta vez guiando a un plantel renovado, con varios de los "históricos" afuera (Mascherano, Higuaín, Biglia, entre otros) y con algunos de sus "compinches" de siempre todavía como laderos.

El jugador del Barcelona ilusiona. Su figura obnubila, atrae, enamora de por sí. Y pone al resto detrás suyo, a los rivales al acecho y al mundo del fútbol a sus pies, esperando a ver si ahora sí, de una vez por todas, se rompe el "maleficio".

La empresa no será nada fácil. El local Brasil, el siempre respetable Uruguay, la potencia de Colombia y el sorprendente Perú también buscan la gloria. Sin olvidarse de Chile, que aunque llega sin las luces de otros años es el bicampeón vigente.

"Pero nosotros tenemos a Messi". Esta es respuesta la que se repite en bares, oficinas, colegios y hasta en redacciones para intentar explicar el porqué de esta nueva esperanza. Y es válido, claro que sí. Análisis futbolísticos, esquemas tácticos y sociedades en cancha siempre estarán al pie del cañón, aunque eso habrá que dejárselo a los analistas de turno.

messi seleccion argentina haiti

Brasil 2019 significará una nueva oportunidad para que el pueblo futbolero argentino vuelva a creer. Hay falta de trabajo. Hay un cuerpo técnico inexperto. Hay una deuda futbolística y hay rivales de fuste. Nadie lo niega.

Pero nosotros tenemos a Messi.

Temas