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José vino del interior "a probar suerte", quedó sin trabajo por cuidar a su mujer embarazada y pide ayuda en una esquina

Por: Federico Luzzani
07 de julio de 2019

Tiene una nena de 6 años y otra de 2. Su mujer sufró una grave infección y pidió unos días para cuidarla. El patrón, que lo tenía "en negro", lo echó. Junta cartones para pagar un techo pero sueña con un empleo digno.

José tiene 28 años y se vino con su familia desde Rosario hace un año y medio "a probar suerte, el sueño americano", como dice él. Pero hace dos meses su mujer, embarazada, tuvo un grave problema de salud y como debió cuidarla perdió su trabajo, en el que no estaba registrado. Ahora junta cartones para cubrir algo del alquiler y se para en la esquina de 9 de Julio y Belgrano, en Bernal, para pedir empleo.

"A ella la atendían y le decían que tenia cálculos, le ponían un inyectable y la mandaban a casa. Un día se me desmayó en el tren, la llevaron en ambulancia y quedó internada. Tenía infecciones en los riñones, el hígado y toda la espalda. Ella peleó por la vida del bebé, lo quiso tener, así que la operaron de costado", explica a minutouno.com sobre ese difícil momento. Lo que no sabía es que ese era el inicio del calvario.

Su pareja estuvo tres semanas en terapia intensiva. A los cuidados que necesitaba hay que sumarle que tienen dos hijas, una de 2 y otra de 6 años. "Le pedí unos días al patrón y me dijo que quedaba libre", explica.

José es breve pero muy claro para hablar. Con oraciones cortas plantea una foto para responder a cada pregunta, son postales que van encadenando su actual situación. Así cuenta que se da maña para muchas cosas. Estaba trabajando en mantenimiento general con un plomero que trabaja en una galería y agarraba changas desde el mediodía.

"Cobraba 100 pesos la hora, los primeros meses me iba bien porque trabajaba como 12 horas por día. Hacía albañilería, jardinería, herrería, pintura", explica. Ahora se las sigue rebuscando: "Salgo a juntar catones y me fui a esa esquina porque me dejaron estar ahí. Me quedo con el cartelito".

"A veces me llevo a la más chica y la más grande se va con la madre, que ayuda en un comedor y de ahí sacamos la comida para la noche", sigue. También detalla que los cuatro viven en dos piecitas que "se llueven por todos lados", con patio, en Villa Itatí por 4 mil pesos por mes.

Pero la cosa está difícil porque "cada kilo de cartón vale 5 pesos". Por eso, si alguien le puede hacer llegar una oportunidad de trabajo, ofrece su número: 15-2555-7013

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