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Hacinamiento, destrato e inclumplimiento de la Ley: el desastre de la cárcel de Comodoro Py

11 de julio de 2019

Un juez reclama al Gobierno de Macri afectar de manera inmediata partidas para ampliar la unidad donde llevan a los detenidos. Además ordenó medidas para mejorar las pésimas condiciones de la unidad.


El juez federal Daniel Rafecas pidió al Gobierno de Mauricio Macri que “de manera inmediata” afecte partidas presupuestarias necesarias para poner en marcha las obras para ampliar la capacidad del alojamiento en la unidad donde trasladan a los detenidos que deben ir a declarar a los tribunales de Comodoro Py. El magistrado sostiene que hay sobrepoblación, y serias irregularidades.

Días atrás se constató que en una sola noche pernoctaron 79 personas -algo que en realidad no está permitido- y esa “cantidad superaría ampliamente el manejo del personal” destinado para tal fin. La Unidad 29 solo posee capacidad para 104 detenidos, para comparendos, no así para pasar la noche ya que no cuenta con los insumos ni instalaciones para el alojamiento de internos en forma permanente.

Según los informes recibidos por Rafecas, se han llegado a tener detenidos alojados durante dos meses y se le hizo saber que como carecen de líneas telefónicas, “en el horario nocturno le permiten a los internos utilizar el teléfono de la Alcaidía”.

En una resolución dictada tras informes negativos y una presentación de la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación, el juez ordenó una serie de medidas para hacer cesar las condiciones de detención en la que se encuentran los internos en la Unidad 29.

Para ello libró oficios a los ministros de Justicia, del Interior, y Obras Públicas y Vivienda, también al Director del Servicio Penitenciario Federal, a la Corte y a la Cámara de Casación Penal.

Entre las medidas, el juez pidió que se otorgue unidad de destino y posterior traslado a las personas que se encuentran detenidas en la alcaidía por más de 24 horas, y que los jueces fundamenten el motivo en caso de pernocte. En caso de que tengan que pasar la noche por excepción, no podrá haber más de 30 internos. Además se dispuso prohibir la recepción de internos de otras jurisdicciones.

También reparar de manera inmediata las instalaciones sanitarias y la provisión de agua caliente de la Unidad. Al juez se le hizo saber que la unidad solo cuenta con una ducha improvisada durante la noche con agua fría en el sector masculino.

Además ordenó que los detenidos que tengan que ir a declarar y pasen por esa unidad, sean trasladados a la Unidad con sus respectivas historias médicas para cumplir con las necesidades de los internos.

En la resolución, el juez libró un oficio a la Superintendencia de la Cámara de Casación Penal, para que evalúe la posibilidad de “mantener las calderas del edificio encendidas durante los fines de semana, mientras persistan las bajas temperaturas. Ello a los efectos de que la Unidad 29 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) cuente con calefacción los días inhábiles”.

La permanencia de una persona en la U29 no puede superar las 24 horas y el cupo resulta insuficiente o por el momento nulo para recibir nuevos internos, advirtió el magistrado.

La situación en las cárceles y el SPF “es producto de una política criminal que ha llevado adelante los últimos años a un incremento preocupante de la población carcelaria, que no viene siendo acompañada de las precauciones necesarias para evitar la sobrepoblación y otros severos problemas”, sostuvo el magistrado.

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