A la espera de una mayor devaluación, la liquidación del campo es la más baja en 10 años

25 de julio de 2019

En el año de la tan mentada cosecha récord, los productores liquidaron hasta el 30 de junio un 7,3% menos que en 2018 cuando se perdió un 30% de la producción por la fuerte sequía.

El presidente Mauricio Macri sabe bien que sus chances reeleccionistas dependen, casi de manera exclusiva, de su capacidad de sostener por lo menos hasta octubre la pax cambiaria. Sin embargo, a medida que se aproximan las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) el miedo comienza a ganarle a la tasa y mientras crece la avidez por cubrirse en moneda dura la presión sobre el dólar aumenta de manera exponencial.

Para sostener la relativa estabilidad cambiaria de las últimas semanas, Macri contaba con dos aliados que, esperaba, aportarían ingentes cantidades de dólares: el FMI y el campo. El primero no lo defraudó y a un año de haber acordado un crédito stand by de "carácter precautorio" por más de 57 mil millones de dólares, la gestión de Cambiemos ya dilapidó más del 80% del préstamo. El campo sin embargo, no le devolvió las gentilezas que Macri le dispensó desde su desembarco en la Casa Rosada.

Embed

A la espera de la devaluación anticipada por todos los analistas económicos, el campo está pisando la cosecha récord registrada este año con el objetivo de hacer rendir al máximo en pesos los granos que guarda en silobolsas. Esperar tiene beneficios extra: con la persistencia de altos índices de inflación y dólar en camino ascendente, retener el grueso de la cosecha sirve también para licuar las magras retenciones fijadas en pesos el año pasado por el propio Macri.

Ernesto Mattos, economista del Observatorio de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), aseguró a minutouno.com que, a pesar de la cosecha récord registrada este año, la liquidación de divisas por la exportación de cereales y oleaginosas es la más baja de los últimos 10 años.

Al 30 de junio pasado, según informó el CCC en base a datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro Exportador de Cereales (CEC), se liquidaron 10.718 millones de dólares por exportaciones, menos que los 11.568 millones liquidados el año pasado cuando por ejemplo la producción de soja se recortó un 30% por efecto de la peor sequía en los últimos 50 años en el país.

El Gobierno intenta sostener la pax cambiaria de cara a las elecciones con los recursos que le aporta el FMI.

Con la tan promocionada por Macri cosecha récord (se estima en 145 millones de toneladas, 33 millones más que en 2018) el campo liquidó en el primer semestre de este año un 7,3% menos de divisas que en 2018. Pero si se toma solo el mes de junio la caída interanual fue de 42,1%.

Hay que remontarse hasta el año 2009 para dar con un nivel de liquidación de cosecha en el primer semestre del año más bajo que el de 2019. En aquella oportunidad, el campo liquidó en los primeros seis meses (el fuerte se da siempre de marzo a junio) 9.857 millones de dólares.

Las divisas aportadas por el complejo oleaginoso y cerealero, hoy retaceadas, son clave para el país. Por caso el año pasado, según datos del INDEC aportó por sí solo el 41% del total de las exportaciones argentinas.

El bajo nivel de liquidación de cosecha se verifica también en la fuerte suba en la venta de silobolsas. Ya en marzo pasado la demanda de silobolsas que permiten acopiar granos a la espera del mejor momento para vender había crecido un 20% con respecto al año pasado y anticipaban un incremento de 10 puntos adicionales a medida que se acercara el momento de la cosecha.

Temas