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Un anciano acusado de exceso de velocidad se defendió y emocionó a todos

09 de agosto de 2019

El hombre fue multado por manejar demasiado rápido en una zona escolar en Estados Unidos. Pero el juez lo perdonó al escuchar su explicación.

Víctor Coella tiene 96 años y tuvo que sentarse frente al juez Frank Caprio, en un Tribunal de la ciudad estadounidense de Providence. Estaba acusado de haber manejado con exceso de velocidad en una zona próxima a una escuela.

El diálogo entre el acusado y quien debía sentenciarlo se convirtió en un video viral. Las razones empleadas por el anciano y la humanidad del juez conmovieron a los usuarios de las redes.

Victor Coella defensa anciano


En las imágenes se puede ver al anciano que llega caminando lentamente con su bastón y se sienta en el banquillo de los acusados. El juez lo saluda cortésmente y le lee los cargos: "Señor Coella, se lo acusa de exceder el límite de velocidad en una zona escolar".

Con voz pausada, el anciano responde: "Yo no manejo rápido, señor juez. Tengo 96 años y manejo despacio. Y solo manejo cuando debo hacerlo. Estaba yendo al laboratorio por mi hijo, que tiene una discapacidad".

"Llevaba a su hijo al consultorio del médico", inquirió el magistrado. "Sí, lo llevo cada dos semanas por un análisis de sangre, porque él tiene cáncer".

Tras una pequeña pausa, el juez reflexiona y le dice: "Usted es un buen hombre, un buen hombre. Usted está en sus 90 años y todavía se preocupa por proteger a su familia. Eso es maravilloso".

Coella se conmovió con la respuesta del magistrado, que luego le preguntó: "¿Cuántos años tiene su hijo?". "63", responde Coella. "¿Y papá todavía está cuidando de él?", pregunta el magistrado. "Sólo manejo cuando tengo que hacerlo", vuelve a decir el acusado.

Entonces, el juez señala hacia un costado y le dice al anciano: "Ese hombre de allá es mi hijo. Seguro está pensando que cuando yo tenga 90 años lo voy a llevar en auto. Usted está dando un mal ejemplo para mi hijo. Usted está poniendo mucha presión sobre mí".

Luego de las risas del auditorio y del propio Caprio, el juez concluye: "Mire, señor, le deseo a usted lo mejor, lo mejor para su hijo. Le deseo a usted buena salud, y su caso es desestimado. Buena suerte y que Dios lo bendiga".

El video alcanzó más de 27 millones de visitas en Twitter y millones de aprobaciones.

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