Toda la carne al asador

11 de agosto de 2019

El Gobierno puso toda la carne al asador para mantener el dólar planchado previo a las PASO del 11 de agosto. Si bien las últimas dos semanas fueron agitadas para el tipo de cambio producto de la guerra comercial entravés de la medición que arroja el Tipo de Cambio Real Multilateral del Banco Central. Entre octubre 2018 y julio 2019 (inclusive) la apreciación alcanza el 23%.

¿Cuáles son las herramientas que el oficialismo puso en juego y que produjeron este veranito pre-electoral?

Primero, la venta de 60 millones de dólares prta” ante la enorme variabilidad de la venta de dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios a partir de la desregulación desde 2015.

En segundo lugar, fue central para “calmar los ánimos” la autorización del FMI que existe desde abril –Lipton se resistió, puna enorme excepción para el caso argentino y sobre todo para el gobierno de Juntos por el Cambio en un año clave de elección presidencial.

En tercer lugar, el instrumento utilizado fue la suba de la tasa de interés como variable contractiva. La tasa de referencia de la economía se corresponde con la tasa de las Letras de Liquidez (LELInual, ya que si uno contempla la capitalización semanal de las LELIQ el guarismo asciende a un sorprendente 88% de tasa anual.

En cuarto lugar, se encuentra una herramienta de gran utilización por parte del Banco Central en los últimos meses: la venta de dólar futuro. La cantidad de contratos que el BCRA puede vender fue también aumentada gracias al visto bueno del Fondo Monetario Internacional. El viernes 9 de agosto los futuros a diciembre se ubicaron en torno a los $55.

Con todo en juego, los eventuales resultados adversos al Gobierno abren interrogantes respecto de la reacción de los mercados –de bonos, de acciones- pero sobre del mercado de cambios - el dólar-. Si se lidad de la deuda, ¿esa intervención tendrá efecto? Con sólo US$ 16.500 millones de reservas netas ¿es suficiente? ¿la venta de dólares por parte del BCRA pone en riesgo el pago de la deuda y su efecto causaría entonces más preocupación que tranquilidad?

Esta incertidumbre ya no sólo es un problema para el gobierno de Cambiemos sino también para la dirigencia opositora. Para Juntos por el Cambio el desmadre económico constituiría una crisis de gobierno previa a octubre. Para la oposición con aspiraciones de ganar la presidencia y la provincia de Buenos Aires, la debacle económica se transformaría en su propia herencia.

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