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La pareja de la joven quemada en Ezeiza asegura que ella "se tiró aguarrás y prendió el encendedor"

21 de agosto de 2019

Matías Adolfo Rivas estuvo demorado como sospechoso del hecho mientras que Micaela tiene el 80 por ciento del cuerpo quemado y permanece internada en grave estado.

Matías Adolfo Rivas, acusado de rociar con aguarrás y prender fuego a Micaela Cancelo, su pareja, aseguró que él es inocente. El hecho ocurrió el lunes en el partido bonaerense de Ezeiza y desde entonces la joven de 22 años permanece internada en el Hospital del Quemado, en el barrio porteño de Caballito, en grave estado y con el 80 por ciento del cuerpo quemado.

"La familia de ella está en contra mío y habla cualquier cosa, pero yo soy inocente y ellos me conocen perfectamente", aseguró Rivas de 21 en declaraciones televisivas sobre lo sucedido el lunes. Según el hombre, Micaela "se tiró aguarrás y prendió un encendedor" y él "jamás haría una cosa así".

El joven contó que cuando él llegó a la casa sintió el olor de aguarrás pero no se dio cuenta que ella se lo había "tirado encima", y que cuando la miró "ella prendió el encendedor cerca de su cuerpo y ahí fue cuando empezó a arderle la mano hacia el pecho".

Macela
Micaela Cancelo tiene 22 años y se encuentra internada en muy grave estado
Micaela Cancelo tiene 22 años y se encuentra internada en muy grave estado

"Ahí me desesperé, porque el aguarrás prende enseguida y no tenés tiempo de nada, le saqué el buzo y empecé a gritar, pero ninguno de sus familiares -que estaban en el fondo de la vivienda- acudió", siguió.

En ese momento, relató, le dio aviso a su padre por teléfono para que fuera al domicilio y que luego, cuando llegaron la Policía y la ambulancia, él le dijo a Micaela: "¿Qué hiciste? Ahora me van a querer culpar a mí".

"Un policía le preguntó a ella qué pasó y ella le explicó, estaba consciente de todo y dijo que no lo quiso hacer, pero ni bien entró al hospital, la doparon porque le ardía mucho y no habló con nadie más", agregó Rivas.

Según él, ella lo "amenazó siempre" y le decía que si la "dejaba se iba a matar", pero que él no le prestó atención porque "cuando la veía mal, la consolaba, la abrazaba y estaba con ella".

"Ayer me demoraron, expliqué cómo fue todo y me dijeron que me quedara tranquilo, que iban a seguir investigando", añadió.

Por último, dijo que es "un pibe tranquilo, trabajador" y que le lleva "un plato de comida todos los días" a Micaela y a la hija de 2 años que comparte con ella. "Tuvimos discusiones como toda pareja, pero siempre nos arreglamos, y estoy a disposición para todo lo que me pregunten", resumió.

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