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Alfaro se descargó tras la goleada de Boca: "Si perdíamos me sacrificaban en una plaza"

22 de agosto de 2019

El DT del Xeneize sacó pecho luego del gran triunfo en la altura de Quito y arremetió contra los periodistas y críticos que ponen en duda sus méritos.

El entrenador de Boca, Gustavo Alfaro, destacó su gestión en la logísitica que terminó dándole buenos resultados a Boca al vencer a Liga de Quito "en los 2.715 metros de altura" de la capital ecuatoriana, y además sostuvo que, si perdían, a él lo hubiesen "colgado en una plaza pública".

Wanchope Ábila
Wanchope Ábila marcó el 1 a 0 ante Liga de Quito
Wanchope Ábila marcó el 1 a 0 ante Liga de Quito

"La última vez que vine a Quito me comí seis goles (con Arsenal de Sarandí ante Liga de Quito de Edgardo Bauza, por 6 a 1). Acá hay que analizar todo en un contexto más global, porque enfrentamos a un gran equipo y apenas supimos que había que venir a la altura nos reunimos con el cuerpo médico para ver cual era el mejor método para buscar acá una victoria", empezó a explicar Alfaro.

Pero luego, el ex DT de Arsenal fue levantando presión y empezó a contraatacar a los periodistas que, según él, lo habían cuestionado en la previa por venir dos días antes a Quito, cuando usualmente se suele viajar el mismo día.

"En mi primera conferencia de prensa cuando llegué a Boca dije que quería recuperar esa mística de lo que es Boca, pero eso no se consigue de un día para otro, sino que hay que derribar determinados tabúes, ya que estamos penetrados de una crítica a la que si uno se prende, cae en discusiones que no tienen sentido", refirió.

El técnico sostuvo que a lo largo de su carrera "siempre pareció que no daba la talla en los lugares donde iba a trabajar. Pero cada vez que eso pasaba, me callaba la boca y le daba para adelante".

"Y para este partido tomamos todos los recaudos tratando de acotar el margen de error. Pero esto no podría explicarlo si perdíamos 3 a 0 en vez de ganar 3 a 0. Ahí me hubiesen sacrificado en una plaza pública", argumentó.

"Lo que pasa es que los entrenadores somos hijos de los resultados, pero para este partido vinimos dos días antes y parecía que estamos quemando todos los libros", concluyó.

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