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"El abuelo de Colón", tras una noche histórica en Brasil: "Esperé 78 años para esto"

27 de septiembre de 2019

Omar viajó desde Santa Fe a Belo Horizonte y en el día de su cumpleaños el Sabalero le regaló el pase a una final internacional por primera vez en la historia del club.

El país se despertó con un Colón de Santa Fe finalista de la Copa Sudamericana. El video del penal del Pulga Rodríguez copaba los medios y la foto de un hombre emocionado por el club de sus amores se viralizaba en Twitter, esa red social a la que sus manos no tienen acceso pero que gracias a su nieta lo convirtió, sin quererlo, en “el abuelo de Colón”.

En medio de los festejos y una ardua vuelta desde Brasil, minutouno.com habló con Omar, el protagonista de la aventura que emocionó a todo el mundo del fútbol.

“Desde que tengo uso de razón soy hincha de Colón, desde los seis, siete años. Colón es un sufrimiento y un sentimiento, nos llena de orgullo y alegría, por más que no jugamos tan bien, los resultados mandan”, comienza su relato.

Modesto, respetuoso y con una alegría imposible de ocultar en su voz, Omar Sanvido viaja de vuelta desde Belo Horizonte, donde ayer Colón le dio el mejor regalo de cumpleaños de su vida: “Estoy muy emocionado. Son 78 años esperando esto y justo se dio en el día de mi cumpleaños, gracias a Dios. Estoy muy feliz. Le agradezco a todos los compañeros que me acompañaron en este viaje”, expresa desde el medio de la ruta.

abuelo de colon

Oriundo de Gobernador Crespo -una localidad a 150 km al norte de la capital de Santa Fe- se animó a llegar al Estadio Mineirão en micro, un viaje de aproximadamente 40 horas que hizo “en semicama, porque no había más cochecama” y que califica “hasta ahora diez puntos”.

“Siempre quería viajar para cuando Colón llegara a una instancia importante. El año pasado quería ir a Colombia cuando jugamos contra Junior pero era medio complicado porque había que ir dos días antes y no me convenció. Ahora dije voy sí o sí. Colón me dio el mejor regalo de cumpleaños”, cuenta.

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Aunque toda su familia es fanática del Sabalero, esta vez Omar se calzó la camiseta negra y roja por encima de una camisa, una gorrita a tono, una campera y se fue solo a Brasil: “Estaba convencido de ir, pensaba que si no iba esta vez tal vez no iba a poder ir otra. Pero no quería perdérmela. Esperé 78 años y acá estoy”.

El partido para el infarto se definió desde los 12 pasos, pero Omar reconoce que no perdió nunca las esperanzas y en el fondo sabía que Colón le iba a regalar lo mejor en su día: “Tenía fe porque en otras copas de Conmebol y Copa Argentina ya habíamos pasado por penales y estaba seguro que íbamos a pasar. Gracias a Dios se dio”.

Me encanta el Pulga Rodríguez, ¡tiene una calidad para patear penales!”, reconoce, aunque admite que es “muy fanático del Bichi Fuertes”: “Una vez me regalaron una camiseta con la firma de fotos los jugadores, era un equipo diez veces mejor que ahora pero no llegábamos a nada”, recuerda ya sin lamentarse, porque su equipo es finalista de una copa internacional por primera vez en su historia.

Los preparativos fueron completos: “Había llevado un cartelito escrito en una tela que decía 'el mimoson – Gobernador Crespo', como me dicen en mi pueblo, pero no me lo dejaron entrar. Los re puteé de pies a cabeza, porque quería poner ese cartelito por si me enfocaban, así me veían, y al final fue mejor”.

La charla llega a su fin y mientras se ríe pensando en el cordero a la parrilla que lo espera el domingo, Omar todavía no cae. No sabe que, por un momento, fue el abuelo, el padre, el tío de todos, no puede creer el alcance que tuvo su foto, ésa que demuestra que el fútbol es muchísimo más que once personas corriendo atrás de una pelota.

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