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Fueron a C5N a reclamar por falta de pago y denuncian que les cambiaron el lugar de trabajo en represalia

23 de octubre de 2019

Los tres trabajadores que denunciaron pago en cuotas y cierre de locales fueron trasladados desde la ciudad de Buenos Aires a sedes en Lanús en un acto "netamente persecutorio".

Trabajadores de la cadena de electrodomésticos Ribeiro denunciaron persecución por parte de las autoridades de la empresa luego de que eligieran difundir a través de C5N el drama que viven.

Mario Amado, delegado de Comercio, aseguró a minutouno.com que "los tres compañeros que me acompañaron ayer a hacer la denuncia al canal fueron notificados este miércoles de su traslado a la sucursal de Lanús".

De acuerdo con Amado con la excusa del cierre de la sucursal del barrio de Flores, "los tres compañeros fueron trasladados a Lanús, pero sólo uno de ellos trabajaba en el local cerrado, los otros dos trabajan uno en Pompeya y otro en Caballito, dos sucursales que siguen abiertas pero solos los trasladan a ellos".

"Esto es netamente persecutorio" advirtió Amado.

Ribeiro.mp4

Los trabajadores denunciaron que vienen cobrando el sueldo en cuotas hace meses y ahora el sorpresivo cierre de uno de los locales.

"Manuel Ribeiro no da la cara, no se acerca ni habla con los trabajadores”, contó el martes en C5N Amado cuyo futuro laboral al igual que el de sus compañeros es incierto ante el cierre de las sucursales.

La denuncia viene acompañada de un fuerte trasfondo político de cara a las elecciones presidenciales del próximo domingo. Según indicaron previo a las PASO Ribeiro les envió “un mensaje de WhatsApp donde invitaba a votar a Mauricio Macri”.

En tanto, informaron que el lunes, “la empresa y el sindicato de Comercio firmaron un acuerdo para depositar la segunda cuota de diez mil pesos como si con eso alcanzase para vivir. La posición del gremio es acompañar a las empresas y no a los trabajadores”.

“Nadie nos comunica nada, nos contenemos entre nosotros, hay un silencio abismal desde la empresa”, expresó Nicolás Farut, vendedor de la sucursal de Pompeya y agregó: “Uno es consciente de que la venta bajó y la situación del país no acompaña pero la empresa no se puede financiar a cuenta de los empleados”.

Federico Montes de Oca de la sucursal de Caballito describió la situación que viven los trabajadores: “Hay muchos compañeros que no tienen un plato de comida para llevar a la casa. La empresa dice que a fin de mes nos terminan de pagar el sueldo y a esa altura los punitorios que tiene que pagar ya son abismales”, y agrega: “Estamos muy angustiados, nos cuesta dormir y hay varios compañeros con picos de presión”.