Claudio María Domínguez te recuerda: Todo vuelve multiplicado

26 de octubre de 2019

Si sembraste desprecio y nadie quiere estar con vos una tarde, Claudio María Domínguez te recuerda que esto es un trabajo que seguramente hiciste durante años. El conductor de Hacete Cargo por C5N te propone que seas franco con vos mismo y te brinda marcos teóricos y prácticos para salir del sector de agresivo y cambiar tu vida.

Amigos queridos, con esta historia los invitamos a reflexionar sobre el trato que le damos a los demás, especialmente a los más ancianos. Recordemos que por ley de causa y efecto, todo lo que pensamos, sentimos y hacemos, volverá a nosotros. Por eso, a lo largo de la historia, no hay maestro espiritual que no nos haya recordado aplicar cada día de nuestras vidas el amor incondicional y la compasión por todo cuanto tiene vida. Y ustedes, ¿Cómo tratan a los demás?

EL ABUELO Y LA SILLA DE MIMBRE

Claudio María Dominguez (2).jpeg

Un niño vivía en Nepal con sus padres y su abuelo anciano. Su mamá siempre se quejaba de que el abuelo demandaba constante atención y que era una carga para la familia. En algunas oportunidades, ni se lo tenía en cuenta a la hora de comer. El niño tenía una relación muy estrecha con su abuelo, por lo cual se guardaba comida a escondidas de su madre para dársela más tarde al anciano sin que ella lo notara.

Un día, la madre les dio un ultimátum: ¡el abuelo debía abandonar la casa! El padre del niño, al no poder controlar la situación, decidió volver a enviar a su padre a su pueblo natal, donde tendría que vivir solo.

Claudio María Dominguez (1).jpeg

Como era la costumbre, el padre del niño compró una silla de mimbre para llevar al anciano. La mañana siguiente, cargaron al abuelo en la silla y partieron al pueblo. El niño rogó en vano, y aunque caían lágrimas de sus ojos, ninguno de los padres se conmovió.

Se despidió de su abuelo y se dirigió al padre, a quien le pidió que no se olvidara de traer de vuelta la silla de mimbre. El padre le preguntó qué haría con la silla a lo que el niño respondió: “padre, la guardaré en casa y cuando tú envejezcas como el abuelo y seas una carga para la familia, la usaré para llevarte a ti a tu pueblo”.

Temas