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Buscó a su hija casi 7 años porque la policía le negó que la había encontrado muerta

13 de noviembre de 2019

Le pidió a los investigadores que cotejaran su ADN con el de un cuerpo hallado en 2013, pero no le prestaron atención.

Una mujer de San Miguel, provincia de Buenos Aires, buscó a su hija durante siete años a pesar de sospechar que la nena había sido asesinada porque la policía se negó a cotejar su ADN con el de un cuerpo encontrado en José C. Paz.

El calvario de Alejandra terminó esta semana con el llamado de la fiscalía en que le confirmaron que el cuerpo de la nena de 13 años que estaba en una tumba sin nombre en el cementerio de José C. Paz era el de su hija, Salomé, que había desaparecido el 16 de febrero de 2013.

"En 2018, hicieron una exhumación en la tumba de esa nena hallada en José C. Paz. La realizaron porque estaban buscando a otra menor que desapareció en 2012. Al hacer los análisis descubrieron que se trataba de mi hija", reveló Alejandra, de 43 años, al sitio Crónica.

"Les dije que estaban equivocados, que estaba viva. Me lo negaron una y otra vez. No puedo creer que ésta historia sea cierta. Esperé a mi hija siete años y estaba enterrada en el Cementerio de José C. Paz como NN", expresó la mujer tras recibir la noticia en la fiscalía que investigaba el caso.

"Pasé años llenos de dolor, esperanza, no paré de sentirme culpable y no podía seguir con mi vida. Me mataron con lo que me hicieron", sentenció Alejandra, y no es para menos: en 2013, una semana después de que desapareciera su hija, la policía encontró el cuerpo de Salomé pero le negó a su madre la posibilidad de hacer una prueba de ADN para saber si era ella o no.

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Alejandra felicitó a Salomé cada cumpleaños, siempre a la espera de su regreso
Alejandra felicitó a Salomé cada cumpleaños, siempre a la espera de su regreso

Alejandra se enteró por una compañera de trabajo que la policía había encontrado el cuerpo de una nena de unos 13 años en José C. Paz. Estaba calcinado y tenía un tiro en la cabeza.

"Fui a la comisaría. Les llevé las fotos de mi hija y dijeron que su apariencia no coincidía con la de la nena encontrada muerta. Agregaron que la fallecida tenía rasgos norteños. Sin estar conforme con la respuesta, insistí y pedí verla: no me dejaron. Fui a otra sede y luego de insistir una y otra vez, me dijeron que iban a hacer los análisis correspondientes y que, en caso de encontrar algún vínculo entre mi hija y la fallecida, iban a llamarme", relató.

En todos estos años la mujer, que no tuvo más hijos, festejó cada cumpleaños de Salomé con regalos y pasacalles para que la chica supiera que en su casa la esperaban. Del resultado de la autopsia de 2018 se enteró recién cuando estuvo en la fiscalía.

"Ahora, me queda seguir. Voy a hacer un ADN porque no toleraría otra equivocación. Luego, pediré los restos para velarla y darle la despedida que merece", explicó Alejandra.

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