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Marziotta llamó a revisar avances del plan de desasbestización en el subte

20 de noviembre de 2019

La dirigente reclamó que se cumpla con la ley 1820/05 que prohíbe en la Ciudad de Buenos Aires "la producción, importación, comercialización y uso de fibras de asbesto, en sus variedades anfíboles o crisotilo".

La dirigente del Frente de Todos en la Ciudad, Gisela Marziotta, exigió al gobierno porteño que resuelva el problema del asbesto en los subtes. “Se debe ejecutar un plan de compra de trenes libres de asbesto para no poner en riesgo la salud de los trabajadores y de los miles de usuarios de ese sistema de transporte masivo”, declaró la ex candidata y llamó a revisar los avances del plan de desasbestización en las líneas del subte y en los talleres en Rancagua y Villa Urquiza.

A raíz de la medida de fuerza del gremio de metrodelegados, Marziotta también señaló que el ejecutivo porteño está incumpliendo con la ley 1820/05 que prohíbe en la Ciudad de Buenos Aires “la producción, importación, comercialización y uso de fibras de asbesto, en sus variedades anfíboles o crisotilo”.

La ex candidata recordó que de acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2015, a la exposición a todas las formas de asbesto se atribuyen unas 107 mil muertes cada año en el mundo, de allí la importancia de tomar medidas para prevenir las enfermedades que causa ese material carcinógeno. De acuerdo con informaciones de prensa, al menos 11 trabajadores en la Argentina están afectados por el asbesto.

Según el informe de la OMS, el asbesto provoca cerca de la mitad de los fallecimientos por cáncer ocupacional. Entre los padecimientos generados por ese mineral se incluyen varios tipos de cáncer: pulmón, laringe y ovario; mesotelioma (cáncer de pleura o peritoneo) y asbestosis (fibrosis pulmonar).

Marziotta también hizo referencia al informe toda vez que hasta finales de 2013 más de 50 países habían prohibido todas las variedades del asbesto. Particularmente en la Argentina, el Ministerio de Salud a través de la resolución 823/2001 contempló que a partir del 1º de enero de 2003 quedaba prohibida la producción, importación, comercialización y uso de fibras de asbesto variedad crisotilo y en productos que las contengan.

En virtud de que el quinto artículo de esa resolución refiere que “las tareas de mantenimiento, refacción y demolición de edificios y estructuras con asbesto instalado serán reglamentadas oportunamente a través de los organismos con competencia”, Marziotta reclamó que el gobierno porteño también actúe debidamente en los casos de las edificaciones con asbesto.

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